NIVEL
BÁSICO
4. La Música
en la Alabanza y en la Adoración
I. ¿Qué son la alabanza y la adoración?
La
alabanza es la expresión jubilosa y exultante de amor
a Dios. Cuando alabas a Dios, sueles hacerlo de pie, en voz
alta, incluso levantando las manos, saltando o danzando. Vemos
ejemplos de alabanza en los salmos 149 y 150: "Alabadle
con tamboril y danza, con salterio y trompeta
"
La alabanza es exterior, libre y celebrativa. Normalmente
interviene todo nuestro cuerpo. Por otro lado, la adoración
es un susurro de amor, es mas profunda e íntima, es
la expresión del corazón amoroso que se ofrece
a Dios por el profundo amor que le tiene. La adoración
puede ser de rodillas, postrado, sentado, etc
con una
disposición profunda y tierna de expresarle a Dios
nuestro amor, Como dice el salmo "con
un susurro de cítara"
II.
¿Por qué son necesarias Alabanza y Adoración?
Nuestra
relación con Dios lleva un proceso natural de acercamiento,
que pasa del cuerpo a la mente y luego de la mente al espíritu.
Nos vamos como "adentrando"
en Dios. (Como irse sumergiendo en un rio cada vez mas hondo)
Existe algo más profundo que la adoración, que
es la contemplación silenciosa, en ella nuestro espíritu
se une a Dios sin necesidad de elementos externos, en silencio,
contemplando a Dios y dejandonos amar por él. (la contemplación
es como tomar el sol en la playa, acostado: Simplemente te
dejas quemar suavemente en el amor de Dios, no necesitas hacer
nada externo para que el sol te queme, simplemente, ponerte
bajo su luz)
No podemos
quedarnos solo en alabar a Dios en lo exterior, debemos profundizar
mas y mas, como veremos ahora.
III.
El Tabernáculo: Figura de la Alabanza, la Adoración
y la Contemplación
Somos
TEMPLOS VIVOS de Dios.
Nuestra relación con Dios se da como en un templo,
donde el cuerpo, la mente y el espíritu expresan el
amor a Dios de forma cada vez mas profunda. Existían
en el Templo de Jerusalén varios lugares que representan
grados de acercamiento a Dios. Los Atrios, el lugar Santo
y finalmente el Santo de los Santos.
a)
Los Atrios: "Entrad
por sus atrios con júbilo y acción de gracias"
Al llegar al Templo de Jerusalén, este era el primer
lugar al que llegabas: Los atrios del Templo. Era el lugar
donde todos llegaban desde lejos, lugar de fiesta, tamboril,
pandero, danza
Es el primer punto de encuentro con Dios,
y se relaciona con la Alabanza: La expresión de amor
con todo nuestro cuerpo. Todo en los atrios es "exterior":
Todo nuestro cuerpo alaba a Dios, de manera sensible y externa.
Nuestra mente y nuestro espíritu van "despertando"
y disponiéndose al encuentro con Dios con la ayuda
de la música y de la proclamación. La música
es fuerte, festiva, rítmica, apelando mucho a los sentidos.
El salmista invita al pueblo a "venir desde lejos",
y llegar a este lugar de fiesta. Por este motivo la espiritualidad
de la Renovación Carismática es atractiva pues
se sitúa en esta alabanza fuerte, en los dones del
Espíritu, y todo el pueblo se siente atraído
e invitado a acercarse. NUESTRA ALABANZA
DEBE SER ATRACTIVA!!, debe INVITAR
a todos a participar, debe, sin forzar a nadie,
animarlos a todos a celebrar a Dios. La música de Alabanza
debe ser fuerte, sonora, bien tocada, rica en ritmos e instrumentos,
festiva, participativa, fácil de cantar, pegajosa,
alegre. Y la letra debe proclamar a Dios de manera bíblica
y litúrgica.
b)
El Lugar Santo. Una vez que pasaban los atrios,
algunos podían entrar al "Lugar Santo", donde
estaba el candelabro y se leía la Tora (La Biblia).
El pueblo de Dios entraba en conocimiento de su Señor
por medio de la Luz de su Palabra, representada por el candelabro
y la Tora. El ambiente es de mayor recogimiento y reflexión
que en los atrios, estamos en un lugar interior, que se relaciona
con la mente: meditación de la Palabra, la oración
mental y "el comienzo de la
Adoración". Así como en los
atrios (en la alabanza) utilizábamos todo el cuerpo
para expresar nuestro amor a Dios, ahora, en el interior del
lugar Santo, nuestra mente expresa su amor a Dios meditando
la Palabra y adorándole principalmente con nuestra
mente, y disponiendo nuestro espíritu a un mayor acercamiento
con Dios. La disposición y posición corporal
no debe estorbarnos o distraernos. Hemos "caminado"
del cuerpo a la mente, de los atrios al lugar Santo, de la
Alabanza a la Adoración. Se lee la Palabra de Dios,
se recita algún salmo meditativo, se entonan cantos
mas tranquilos y reflexivos. La música debe invitarnos
a profundizar, a no quedarnos solo en lo exterior (lo corporal)
sino a disponernos de corazón a ir mas adentro en el
encuentro con Dios.
c)
El Santo de los Santos
En este lugar del Templo estaba el arca de la Alianza, era
el lugar del encuentro "cara
a cara". Es donde Zacarias, padre de Juan
el Bautista entro y recibió el anuncio del ángel
de que tendría un hijo, y quedó mudo!! El Santo
de los Santos se relaciona con nuestro espíritu, y
con la Adoración y la Contemplación. Hemos caminado
del cuerpo a la mente y ahora caminamos de la mente al espíritu.
EL canto es muy sencillo, a veces se repite una misma frase
sencilla una y otra vez, porque en la adoración espiritual
"no hacen falta las palabras". Jesús dice:
Tú cuando ores, entra al secreto de tu habitación
(templo=casa=habitación)
y allí en lo secreto ora a tu Padre. Y tu Padre, que
esta en lo secreto, te escuchará". La oración
mas perfecta es la adoración contemplativa, porque
es la que toca el corazón mas profundamente. La música
puede ser con muy pocos instrumentos, o incluso a capella,
y conviene que haya silencios fecundos.
IV.
Somos "Guias de turistas del Templo"
Los músicos
somos los "guías de turistas"
en el caminar del pueblo hacia el interior del Templo de la
Alabanza y la Adoración. Primero los invitamos a venir
a los atrios, entre mas lejos se oiga nuestro mensaje de venir
al Templo a alabar es mejor.
Pero
no podemos dejarlos en los Atrios de la alabanza. Debemos
de conducirlos, con los cantos, a entrar al lugar Santo, y
para ello usamos cantos que los animan a profundizar, a no
quedarse solo en lo exterior. El paso de una fase a otra depende
mucho del grupo al que estamos sirviendo, y ayuda estar muy
de cerca con el lider de la Asamblea de oración o con
el sacerdote que dirige el evento.
Luego,
debemos llevarlos mas adentro y DEJARLOS
ALLI!! Cuando están con Dios en un momento
intímo de Adoración o Contemplación,
NO DEBEMOS SACARLOS BRUSCAMENTE!!!
A veces el grupo de música los lleva hasta lo mas profundo
y luego los quiere sacar a los atrios de inmediato. Es un
error!! Debemos respetar ese momento de intimidad espiritual.
Me recuerda
la horrorosa costumbre de algunas parroquias: Pasas a comulgar,
estas disfrutando un momento de amor con Jesús eucaristía
cuando de pronto una voz destemplada grita por el micrófono:
"Avisos parroquiales : Los boletos de la Kermesse se
estarán vendiendo a la salida, y bla, bla, bla
.!"
Me choca!
Nosotros
en cambio, debemos ser guías muy respetuosos de este
camino espiritual de la comunidad, escogiendo cuidadosamente
los cantos para llevar a la asamblea al momento y "lugar"
que debe estar viviendo. La alabanza y la adoración
son un tesoro de nuestra expresión de amor a Dios y
del amor que Dios nos tiene cuando nos habla al corazón.
Si
tienes dudas o comentarios de los temas escribe a la
siguiente dirección: info@jesed.org |