5. El
liderazgo en el ministerio de música
Anteriormente vimos la charla sobre el
liderazgo de la musica en las Asambleas de Oración,
en donde nos enfocamos concretamente al tema de cómo
dirigir la música en un ambiente de asamblea de
oración o de un retiro, un evento, etc…Esta charla “El
liderazgo en el Ministerio de Música” se enfoca
al líder en su servicio hacia el ministerio de música
y en relación con otros lideres de la Comunidad
Cristiana.
Visión
Espiritual:
A veces el estar en liderazgo puede ser
una posición difícil de llevar. No siempre
es una posición popular, y muchas veces se requiere
de ti que logres el balance entre lo que es bueno para
la mayoría del Ministerio y lo que es bueno para
la minoría, sin olvidar que estas trabajando con
personas cuyo valor y dignidad individuales siempre debe
ser respetado y honrado, a la vez que puede tratarse de
personas con intereses metas e ideales diversos y en algunos
casos no coincidentes.
Es importante dirigir con los criterios
del Señor, pues si Dios te ha puesto en esta posición
de liderazgo, has de hacer lo que él te pide conforme
a él lo quiere. Veamos como lo pide en su Palabra:
Romanos 12:4 - 8
“Pues, así como nuestro cuerpo,
en su unidad, posee muchos miembros, y no desempeñan
todos los miembros la misma función, así también
nosotros, siendo muchos, no formamos más que un
solo cuerpo en Cristo, siendo cada uno por su parte los
unos miembros de los otros.
Pero teniendo dones diferentes, según
la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía,
ejerzámoslo en la medida de nuestra fe; si es el
ministerio, en el ministerio; la enseñanza, enseñando;
la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez;
el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia,
con jovialidad.”
1 Cor 14:40
"Que todo se haga con decoro y orden".
En cuanto a las virtudes que debes cultivar
como líder, leemos lo siguiente en la carta a Timoteo,
en donde Pablo le habla a la luz de la posición
de liderazgo en la que había sido establecido:
I Timoteo 4 , 12 ss
“Procura ser para los creyentes modelo
en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en
la fe, en la pureza. Hasta que yo llegue, dedícate
a la lectura, a la exhortación, a la enseñanza.
No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por
intervención profética mediante la imposición
de las manos del colegio de presbíteros. Ocúpate
en estas cosas; vive entregado a ellas para que tu aprovechamiento
sea manifiesto a todos. Vela por ti mismo y por la enseñanza;
persevera en estas disposiciones, pues obrando así te
salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.
Así pues, si diriges con humildad
y rectitud, lo haces a la manera del Señor Jesús,
que siendo Dios y Cabeza de la Iglesia, dice “aprended
de mí que soy manso y humilde de corazón”.
Esta manera de ejercer el liderazgo es
el extremo opuesto a la del dictador, que gobierna con “mano
de hierro” simplemente porque PUEDE.
Otro aspecto importante del liderazgo es que conviene que se realice de manera “colegiada” y
supervisada. Es decir, en vez de que cada uno vaya haciendo lo que en su ministerio “se
le pega la gana”, se coordina y se somete cada quien al interés de todos
los demás, y se integra con ellos de una manera armónica en la
dirección y ejecución de las diversas iniciativas de la Comunidad.
Como dicen, “muchos cocineros salan la sopa”, por eso como líderes debemos
entender cual es nuestro ámbito de liderazgo y no meternos a dirigir
en el terreno de otros líderes. En toda comunidad y ministerio siempre
habrá personas con ideas novedosas y creativas, pero estas ideas deben
conducirse y ponerse a la consideración del líder correspondiente.
Nosotros como líderes de la música
debemos someter nuestras iniciativas, en la medida en que
afectan a otros ámbitos de la vida comunitaria,
a la persona responsable respectiva. Por ejemplo, si a
mí se me ocurre hacer un festival de música
para adolescentes, debo presentarle mi propuesta al encargado
del programa de adolescentes, y no aventarme a hacer el
festival a lo loco, porque a lo mejor la fecha que yo escogí resulta
que el programa de adolescentes ¡ya tiene programado
un retiro!.
Siempre debemos trabajar organizados,
acoger con especial interés las ideas de los miembros
del ministerio y aprender a coordinarnos para colaborar “a
gusto”, disfrutando el servicio que realizamos, teniendo
un objetivo común, “una sola fe, un solo espíritu,
un mismo corazón” para la Gloria de Dios y la santificación
y edificación de su pueblo, en vez de tener un cúmulo
de gente desorganizada trabajando cada quien por su lado
y totalmente al azar, haciendo cada uno lo que quiere.
Posiciones de
Liderazgo
Existen diversas posiciones de liderazgo
en el ministerio de la música para el Señor.
Algunos ejemplos son los siguientes:
- Director del Coro
- Líder del Equipo de Alabanza
- Lider del Ministerio de Música de Jóvenes
- Director del Coro de Niños
- Lider del Grupo Musical para Conciertos
Independientemente de la posición
que tengas, debes asegurarte que el resto de los miembros
del equipo están en sintonía con la visión
del grupo, con sus objetivos y su finalidad. Recuerda que
TODOS estamos llamados a participar de la Gloria de Dios
a través de la música.
Define los
pasos para el éxito
Todos los que genuinamente nos sentimos
llamados al ministerio de Música creemos que ha
sido el Señor quien nos ha llamado a servirle en
este ministerio, para su gloria y para la edificación
de la Iglesia. No se trata pues de fama fortuna o simplemente
el amor a la música por sí misma lo que nos
motiva, es una MISION y un APOSTOLADO el que tenemos, es
un MANDATO de Dios, y en estos términos es que debemos
visualizar lo que significa “tener éxito”, es decir,
el éxito consiste en responder al Mandato y cumplir
la Mísión que el Señor nos encomienda.
No con los ojos de los hombres, sino con la mirada de Dios.
Así pues, aunque para el mundo
de la música el exito se define en estandares de
difusión, fama y dinero, el éxito en servir
a Dios se define como tocar la mejor música, para
la Gloria de Dios y para la santificación de su
pueblo, alcanzando con la música a todos aquellos
que Dios quiere alcanzar. Puedes tener la “mejor música” pero
si no es para la gloria de Dios, no has tenido éxito.
Puede ser que cantes para la Gloria de Dios, pero si lo
haces con música mediocre y mal tocada, no estás
dando lo mejor de ti mismo, no estas tocando “la mejor
música”.
1. - El primer paso para dar los frutos
que Dios quiere es tener raices Hondas en él, mediante
la oración y la vida sacramental, no solo tuya como
líder sino también de todo el grupo.
2.- Después de ello, poner en
el corazón de Dios tus sueños, y dejar que
Dios ponga sus sueños en tu corazón. Para
esto te recomiendo programar un retiro con el grupo, quiza
una o dos veces por año.
3.- Una vez que estás “en sintonía” con
el plan de Dios, necesitas formular un plan, con metas
específicas orientadas a los sueños que Dios
ha puesto en tu corazón. Formula las líneas
generarles de este plan en el mismo retiro, escribiendo
claramente las metas y objetivos que sientes que Dios te
llama concretamente a realizar. En los días posteriores,
con tiempo y tranquilamente, ve depurando y “aterrizando” lo
mas posible las acciones a realizar. Se lo mas específico
posible en la formulación de las metas, pero dejando
siempre abierta la puerta a la guía de Dios, que
puede llevarte por otro camino y cambiar los planes.
4.- Ten en cuenta que también
Dios puede conducirte en la forma concreta de llevar a
cabo un plan, pues él es un Dios de orden y de paz,
y Dios, que te ha dado una misión, es el principal
interesado en que la cumplas. Así pues, elabora
el plan de trabajo en un ambiente de oración fecunda
y actitud de escucha. Recuerda que Dios tiene un plan perfecto,
pero que tú y el grupo tienen que hacer su parte,
no puedes simplemente sentarte y pedirle a Dios que él
lo haga todo! Tampoco vayas a creer que Dios te mandará a
la gente para que hagan LO QUE TE TOCA HACER A TI Y A TU
GRUPO! Mucha gente cree que “no debe planear”, y argumentan
que si hacen planes pudieran estar “interfiriendo con la
libertad del Espíritu”, y dejando a un lado la obediencia
a los impulsos de la providencia, como si planear fuera
algo contrario a seguir a Cristo en obediencia “día
a día”. Esto es falso: El mismo Cristo nos enseña
a planear cuando habla de sentarse a calcular antes de
ponerse a construir una casa o una torre, no sea que nos
quedemos a medias por no haber calculado bien el costo.
Todos los líderes que sirven a
Dios de manera eficaz se formulan planes, a corto, mediano
y largo plazo, y los ofrecen a Dios, primero como sueños,
luego como proyectos y finalmente como realidades.
Cuales son los pasos para construir un
plan?
No es algo fácil que te vaya a
tomar 15 minutos o menos. Puede tomar varios dias o semanas,
y pocas veces tu primer borrador de plan será como
quede el plan final. Ten paciencia y sobre todo, camina
en obediencia. Recuerda que Dios tiene el poder para mostrarte
las fallas de tus planes si tu se lo pides con fervor.
Los Pasos
- Oración. Todas las sesiones de planeación
inicialas con un tiempo de oración y pide a Dios
que les muestre su voluntad como Ministerio de Música
y los dirija por sus caminos. Recuerda que Dios tiene
un plan perfecto, y que desde antes de que cada uno de
los miembros del ministerio nacieran, él ya los
conocía y les tenía un camino en su voluntad. Él
pone en nosotros “el querer y el obrar”, como dice San
Pablo , y con su Espíritu nos conduce por sus
sendas. No olvides que como Ministerio de Música,
estamos presentando a Dios a la gente, así que
antes de iniciar el camino asegurate de estar unido plenamente
a él.
- Escribe con claridad a que sienten Ustedes que
Dios los ha llamado concretamente: A servirle intimamente
unidos a la parroquia a la que pertenecen? A dar
conciertos en muchas partes del país? A cantar a los enfermos
y necesitados de consuelo?... Cada uno de estos caminos
es diferente, por lo que saber a cual de ellos les llama
el Señor es un paso muy importante.
- Escribe las metas y objetivos a alcanzar y para
cada uno de ellos escribe los pasos intermedios que
te pueden llevar a su cumplimiento. Imaginate un
mapa, tú estas “aquí” y
quieres llegar a “allá”, cual es la ruta a
seguir? Que pasos intermedios hay que dar?
- Preparate y prepara al Ministerio de Música
para recorrer el camino: estudia las habilidades que
se requieren para lograr las metas: Capacidad musical,
regulación de sonido, diseño gráfico,
publicidad?... Asegurate que como equipo adquieren las
habilidades necesarias, como un escalador de montaña
que hace ejercicio y compra todos los ganchos y cuerdas
que va a necesitar para subir un risco. Visualiza tu
ministerio como una expedición o una empresa:
Necesita recursos, habilidades, disciplinas, presupuestos,
fechas límite, objetivos medibles, medición
del desempeño de cada persona, etcétera.
Aún las parroquias y las diócesis se formulan
planes con estos criterios, y sin que se trate de un “negocio”,
se actúa con muchos de los principios de eficiencia
y control que manejan los negocios: liderazgo, educación
visión, seguimiento de los planes, etcétera.
- Cierra esta fase con un proceso de difusión
del plan al interior del grupo y con tus líderes:
El plan no debe estar “flotando en el aire” sino estar
integrado al plan pastoral de la parroquia o comunidad
a la que perteneces, debe ser sancionado y apoyado por
tus hermanos mayores y debe ser acogido con entusiasmo
por todo el ministerio de música.
- Da el primer paso como un verdadero paso en fe, confiando
en Dios y en su providencia.
Liderazgo
en Equipo
De ser posible, es bueno que el liderazgo
sea compartido por un equipo de hermanos: Un líder
de los ensayos y de formación musical un líder
del servicio de la música en las asambleas y un
líder que vea la formación espiritual. Este
equipo de hermanos forma un “consejo” que se encarga de
planear, orar y visualizar las necesidades del ministerio.
A este equipo conviene que se incorpore también
una hermana, si ninguno de los anteriores es mujer, para
que las necesidades e inquietudes particulares de las mujeres
del ministerio estén debidamente representadas,
y aporten la visión de ellas a nuestras decisiones.
Como todo cuerpo gobernativo, conviene que esté formado
por un número impar de miembros, para que nunca
haya empates en las votaciones que haya que hacer.
Para escoger a los miembros de este equipo
es importante tomar los mismos criterios que vimos en la
primera sección de esta charla. (Ser modelos de
caridad, perseverancia, servicio, etc…)
Además, podemos ADAPTAR lo que
San Pablo dice a Timoteo acerca de los hermanos que aspiran
a un cargo de autoridad en la comunidad:
I Timoteo 3,1 y ss
“Es cierta esta afirmación: Si
alguno aspira al cargo de epíscopo [ Nota: - en
este caso de líder - ], desea una noble función.
Es, pues, necesario que sea irreprensible, casado una sola
vez [Nota: - Algunos de los paganos convertidos al cristianismo
habrían tenido varias esposas de antes de su conversión
- ], sobrio, sensato, educado, hospitalario, apto para
enseñar, ni bebedor ni violento, sino moderado,
enemigo de pendencias, desprendido del dinero, que gobierne
bien su propia casa y mantenga sumisos a sus hijos con
toda dignidad; pues si alguno no es capaz de gobernar su
propia casa, ¿cómo podrá cuidar de
la Iglesia de Dios? Que no sea neófito,(recién
convertido) no sea que, llevado por la soberbia, caiga
en la misma condenación del Diablo. Es necesario
también que tenga buena fama entre los de fuera,
para que no caiga en descrédito y en las redes del
Diablo. También los diáconos deben ser dignos,
sin doblez, no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios;
que guarden el Misterio de la fe con una conciencia pura.
Primero se les someterá a prueba
y después, si fuesen irreprensibles, serán
diáconos.
Las mujeres igualmente deben ser dignas,
no calumniadoras, sobrias, fieles en todo.
El modelo
de líder por excelencia
Ya hemos comentado lo que dice Jesús: “aprended
de mí que soy manso y humilde de corazón” y
también cuando lava los pies a los discípulos
les dice “hagan ustedes lo mismo”, y “yo soy el buen pastor”…
Todo liderazgo cristiano verdadero emana
de Cristo y participa en alguna medida de Cristo el Buen
Pastor. Nunca debemos de olvidar esto, y debemos vivirlo
plenamente en nuestro servicio, pidiendo a Dios un corazón
de pastor, y reconociendo que él es el único
y verdadero modelo a seguir en nuestro servicio.

Si
tienes dudas o comentarios de los temas escribe a la
siguiente dirección: hugo.villegas@jesed.org