4. Composición
Avanzada.
I. Repaso
En el nivel básico vimos la charla de fundamentos
de composición, que conviene repasar ahora, como frases
a recordar rápidamente:
- ¿Porque componemos cantos nuevos? Salmo 98, 1
dice: Cantad a Yahveh un canto nuevo, porque ha hecho
maravillas ; El canto nuevo tiene un sentido de espontaneidad
y de frescura que toca nuestro corazón de manera
especial.
“ Cantad a Yahveh un canto nuevo ,
cantad a Yahveh, toda la tierra,
cantad a Yahveh, su nombre bendecid!…
¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra,
estallad, gritad de gozo y salmodiad !
- Los cantos nuevos nos impulsan a esta exaltación,
¡A GRITAR DE GOZO!
- Para que un canto nuevo cause en nuestro corazón
el impulso de alabar a Dios, debe tocarse con rectitud,
destreza y en oración , Salmo 33, 1 a 3:
Gritad de júbilo, justos, por Yahveh!,
de los rectos es propia la alabanza;
¡dad gracias a Yahveh con la cítara,
salmodiad para él al arpa de diez cuerdas;
cantadle un cantar nuevo,
tocad la mejor música en la aclamación!
- Un verdadero canto espiritual es fruto de un encuentro
con Dios, fruto de la oración y del deseo de expresarle
a Dios nuestro amor: Salmo 144, 9: “ Oh Dios, quiero
cantarte un canto nuevo , salmodiar para ti al arpa de
diez cuerdas”
- Así pues, el componer un canto nuevo no es un
fin en si mismo, sino un medio para acercarnos a Dios.
- El canto no surge como un ejercicio racional de composición,
sino fruto de nuestros momentos de oración y reflexión. El primer
paso para la composición de un canto nuevo
es necesariamente la oración y la intimidad con
Dios.
- Salmo 40, 4 “ Puso en mi boca un canto nuevo
, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán,
y en Yahveh tendrán confianza”.
- Este “primer
paso” (oración
e intimidad con Dios) debe acompañarse del estudio
de técnica musical, formación doctrinal y
conocimiento de las fuentes de composición.
- Tenemos
3 fuentes de composición principales:
- Los Salmos e himnos de la Biblia ,
- Los himnos y poemas de la liturgia, de la tradición
de la Iglesia y de los escritos santos, y
- Las palabras que nacen de nuestra propia inspiración
personal.
- Entre mas conozcamos y escudriñemos las escrituras,
los salmos, los libros litúrgicos y los escritos
y poemas de los santos, mas nos impregnamos del espíritu
de oración y gratitud de la Iglesia , y enriquecemos
nuestras fuentes, lo cual hace más hermosa nuestra
composición.
- Debemos privilegiar las fuentes probadas
(las 1 y 2 de arriba) y si hacemos un canto de nuestra
propia inspiración,
debemos someter el texto a una revisión cuidadosa,
haciendo ajustes de ser necesario.
- Leer y orar con la Biblia , la liturgia de las horas
y leer los escritos de los santos, para enriquecer nuestra
visión de lo que vamos a componer.
- Usemos la Palabra
de Dios, que tiene poder, y “ es
como espada de dos filos ”; este poder espiritual
toca y mueve los corazones.
- Tanto en una composición sistemática y
metódica como también en el canto inspirado,
el Señor inspira la música dentro del marco
cultural de la persona, y pone en la música el lenguaje
cultural de la comunidad que usará el canto para
acercarse a Dios.
- Es normal que nuestras composiciones
tengan el sello y el sabor de nuestro ambiente cultural,
es decir, que estén inculturadas .
- En la
medida en que conocemos más variedad de
música, más fuentes musicales de composición
tendremos a nuestro alcance.
II. Importancia
de componer con excelencia y amor a Dios.
Pasemos ahora a la materia de esta charla, que se llama
de “Composición Avanzada” porque se orienta a que
mejoremos nuestras composiciones para Gloria de Dios.
La importancia de componer con excelencia y amor a Dios
se origina de la visión espiritual de nuestro ministerio:
Vamos a cantarle eternamente a Dios, y por ello hay que buscar
hacerlo cada vez mejor.
Anécdota: Creo que ya les conté la anécdota
de una noche de velada en mi casa con mis amigos Mike Keating
(sacerdote) y Nora Nelly (compositora). Si ya la conté antes,
perdónenme que sea repetitivo. Nos quedamos hasta
las 3 de la mañana leyendo poemas de Pablo Neruda
y Shakespeare, muchas de las cuales exaltaban la poesía
como un medio para poder describir la belleza de una mujer,
o de las cosas…
Nos fuimos a dormir y yo soñé que
seguíamos
con el canto y la poesía (¡vaya bohemio!) y recuerdo
que en mi sueño yo cantaba una canción…
Al despertar la tenía íntegramente en la memoria,
música y letra, y estoy convencido que “me la dictaron
desde el cielo”…
Dice así:
Quien le cantó a la hermosura mas grande que
haya en el mundo
Le cantó a fealdad impura, ante tu hermosura, Oh Dios.
Y mas adelante dice:
Se arriesga el cantor poeta, en su pregonar tan bello
A superar aun a aquello a lo que quiso cantar ,
Pero yo nunca haré tal proeza,
por mas que adquiera destreza ,
Pues le canto al Dios eterno, que nunca terminará.
¿Acaso puede haber voces, palabras, notas o frases
Que contengan tu grandeza, tu amor, ternura o belleza, oh Señor?
Cantaré, Cantaré, y no acabará mi
canto
Será eterno ante el Dios Santo,
Mas hermoso cada vez
El poeta callará de cantarle a lo terreno
Pero al mismo Dios del cielo,
yo de eterno cantaré .
Eso es lo que debe impulsarnos a cantar y componer cada
vez mejor para Dios, porque nuestro canto debe ser más
y más hermoso cada vez, y por más hermoso que
llegue a ser, nunca podrá asemejarse a la hermosura
de Dios.
Debemos pues corregir nuestros vicios de composición,
elevar el nivel de calidad de nuestras composiciones, aspirar
a la excelencia, no por la excelencia misma o por un afán
de perfección, sino porque nuestro canto es ofrenda
a Dios, y a Dios se le ofrecen “ los mejores frutos de nuestras
cosechas” , las primicias de nuestra creatividad, lo mas
valioso que tenemos.
III. Vicios
que debemos evitar en nuestra composición.
Algunos vicios de composición que debemos evitar
ya los hemos considerado antes, en la charla del nivel intermedio “Elementos
y fuentes de composición”. Allí mencionamos
la rima, la cadencia, respetar el tiempo, no hacer cambios
de sujeto, y también evitar errores teológicos
o dogmáticos en las letras.
Veamos otros vicios que debemos evitar:
Perder la consistencia de tema: El contenido
y finalidad del canto debe ser definido y dirigido, sin divagar
o saltar de tema. Como ejemplo de esto imagínense
una letra que dijera así:
Vocacióóóóón, Cantoooo,
Aleluyaaaa.
Me levanto de mañana y te alabo y salto
Pero Camino triste por el mundo Y me pregunto,
¿Por qué los niños de las calles no tienen hogar?
Sale el sol de entre las nubes lejanas…
Y tú Jesús nos escogiste como pueblo,
Y tú María nos das esta vocación de vida,
Y hoy que celebramos esta misa
Te pedimos por los que no tienen fe.
Hay tantos saltos de tema como líneas en la canción
lo que es un error exagerado, deliberado y evidente. En algunas
canciones este error no es tan evidente, pero hay que estar
vigilantes de tener CONSISTENCIA TEMATICA.
Lugares comunes: El hacer cantos con “lugares
comunes” significa recurrir a unas cuantas frases muy trilladas
o repetitivas en la letra: “las aves cantan, el sol se pone,
la luz alumbra, la luna sale, el río corre etcétera.
Imagínense una letra que dice así:
Que bonito día, hermoso día!
Los pajaritos cantan, y sale el sol,
Y yo te amo, te amo tanto,
Soy tan feliz, feliz, feliz….
Me recuerda esos boleros románticos, que son siempre
en el mismo círculo de acordes, y que tienen letras
bastante trilladas:
Iremos por el campo, tú y yo
Iremos bajo el cielo de verano,
Iremos tomados de la mano,
Iremos abrazados con loco amor
En fin, este es un vicio que debemos evitar a toda costa,
buscando enriquecer nuestras letras con las fuentes de composición
y siendo creativos con la inteligencia que nos ha dado el
Señor.
Canciones incantables A algunos coros les
gusta componer cantos que solo ellos pueden cantar, como
si esto fuera algo muy loable. Yo creo que componer canciones
de letra o música incantable no es conveniente, porque
deja fuera la posibilidad de que nuestras parroquias y comunidades
los puedan cantar.
Excesivas sílabas silbantes Debemos
evitar letras que parezcan trabalenguas o que suenen raro: “tres
tristes tigres tragaban trigo en un trigal”
Errores de acentuación: Debemos
componer acomodando la letra del canto de modo que el acento
ortográfico coincida con el acento fonético
y tonal de la melodía.
Hay cantos que por la melodía pueden sonar así:
Sééééñor, ten pieeeedad
Cristo, Cristoooo
Ten pieeedad
Esto también le resta belleza al canto.
Pobreza de acordes musicales: Antes mencioné el
ejemplo de los boleros, porque por muchos años se
compusieron cientos y cientos de canciones, todas ellas basadas
en un círculo de acordes que se repiten una y otra
vez:
Sol, Mim, Lam, Re, Sol, Mim, Lam Re….
Yo sostengo que con ese círculo se puede hacer canción
de cualquier letra, por mas absurda que sea, y para demostrarlo
compuse una canción que se llama: “Círculo
de Sol”, que dice así: (con música de bolero)
Sol Mim Lam
Eeeste es….
Re Sol Mim Lam
El círculo de Soooooool
Re Sol Mim Lam
Y con él se puede hacer cualquier canción
Re Sol Mim Lam Re Sol
Con el círculo de Sol
Círculo, Círculo, es el círculo de Sol…
Luego, con el círculo de Sol, puedes tomar el periódico
del día de hoy y leer la nota del día, cantándola
en tono de bolero… No falla! Te apuesto que puedes “cantar” la
nota del día y se acomoda perfectamente, si sabes
usar….
Sol Mim Lam Re Sol
el circulo, el circulo, el círculo de Sol…
No tengo nada personal contra el círculo, y hay cantos
muy hermosos compuestos con él pero el problema es
si TODO lo que compones lo haces solo con los mismos acordes!
Existen otras combinaciones de acordes que si se usan de
manera repetitiva o solo se compone en ellas todas tus canciones
terminan sonando demasiado parecidas.
A eso es a lo que llamo el vicio de la “pobreza
de acordes”,
y se cura ensayando combinaciones de acordes mas creativas,
metiendo mas variedades tonales, etcétera.
Copia exagerada de estilos musicales Otro
vicio que hay que evitar al componer es copiar los estilos
musicales sin aportar nada nuevo en nuestras composiciones.
Parte de este vicio es el de recurrir excesivamente a la “contra
factura” (cambiar la letra a una canción que ya existe)
y otra parte de este vicio es sonar siempre como tal o cual
grupo secular (o cristiano).
Toda imitación es buena cuando el modelo imitado
es bueno, y la imitación “muy fiel” es muy natural
al inicio de nuestro proceso de aprendizaje. Yo creo que
todos admiramos e imitamos en mayor o menor grado a los grupos
o personas que admiramos, tanto músicos como líderes.
Sin duda a quien hay que IMITAR FIELMENTE EN TODO es a Cristo,
hasta llegar a ser “otros Cristos”.
Pero en la música, cuando pasan los años y
la imitación persiste de manera exageradamente apegada
al modelo, se trata mas bien de un vicio de COPIA, lo que
debe superarse, con la creatividad propia, pidiendo a Dios
que por su gracia nos haga florecer con un estilo propio.
IV. Lo
que debemos promover en nuestras composiciones: El sello
de Dios.
Si le preguntas a un catador como distingue el vino bueno
del malo, te dirá algunas características que él
busca en el vino: Aroma, Sabor, persistencia, cuerpo, etcétera.
Si le preguntamos al Señor como distingue El un canto
bueno de uno malo, nos dirá algunas características
que El infunde en el canto:
· Unción: Es la gracia de Dios que impregna algunos cantos, que cuando
los comienzas a cantar te impulsan a la oración. Para
mí es la gracia de Dios presente en el canto, que
se origina porque el Espíritu Santo lo impregna con
su poder espiritual, y el canto toca los corazones. Es un
don, y se cultiva orando y cantando, orando y cantando…
· Integridad: Es la virtud de un canto de transmitir fielmente una intención
o finalidad. Es decir, que cumpla con su propósito:
Si lees el Salmo 51 ves que tiene una finalidad: Pedir perdón
a Dios con corazón contrito. Y el salmo tiene una
gran integridad: Cumple su propósito al llevarnos
a esa disposición de corazón. No hay en el
salmo nada que distraiga de esa finalidad.
· Dignidad: Los cantos para Dios, por mas alegres y festivos que sean,
mantienen siempre una dignidad delante de Dios, y quien los
canta puede gozarse, saltar, danzar, pero no hay en el canto
nada de burla, ni choteo, ni excesiva familiaridad con el
Señor o falta de respeto.
· Devoción: Los buenos cantos están impregnados de devoción
e impulsan a la devoción como con una fuerza interior
secreta. Hay cantos que con solo escucharlos te hacen llorar,
porque expresan lo que experimenta el alma que se acerca
devotamente a Dios.
· Belleza: La belleza es un atributo misterioso que hay en las cosas
creadas por Dios. Se compone de armonía, dulzura y
cohesión, pero es indescriptible y no consiste solo
de estética, sino también de ese don secreto
que Dios da en la creatividad artística. Dios nos
ha dado el don de participar de su ser creador siendo “creativos”,
pero en la belleza de un canto también está reflejada
la grandeza de Dios que nos lo ha inspirado.
V. Prácticas
de composición
Quizá ya les he contado que en nuestros ensayos de
Jésed dejábamos de tarea a todos los miembros
del ministerio de música el componer un canto cada
mes, y el canto lo teníamos que presentar y cantar
a los hermanos, llevando la letra escrita y todos aplaudíamos
al final de cada canto y dábamos comentarios.
También es una magnífica práctica aprender
a componer en equipo con los otros hermanos, y luego presentar
los cantos compuestos en un “plenario”.
En la medida en que ponemos este tipo de tareas y prácticas,
se perfecciona el don de composición en los hermanos
y surgen los hermanos a quienes Dios ha dado un talento especial.
Al componer y recibir retroalimentación en un ambiente
de hermanos y de comunidad, (véase la charla de “El
Músico en la Comunidad Cristiana ”) nos protegemos
y ayudamos unos a otros, porque la crítica siempre
es amorosa y respetuosa. Debemos fomentar hacer esto en nuestros
grupos y ministerios.
Otra cosa que yo he hecho con mucho éxito es escribir
letras para cantos en base a una línea temática
(por ejemplo los escritos de un santo en particular) y luego
enviar a los miembros del ministerio de música las
letras por email, para que los hermanos adapten la letra
y compongan la música.
Otra práctica muy recomendable es hacer el himno
de nuestra parroquia, el himno del grupo o el canto de tal
o cual fiesta, sin que la composición sea en un ambiente
de competencia.
Cuando ha habido festivales o concursos yo he notado que
la sana competencia es buena, pero cuidando que nadie se
aferre a ganar el concurso como un fin en sí mismo.
Recuerdo con pena un caso de un concurso de canción
vocacional donde uno de los coros presentó una canción
como propia pero yo la había oído antes en
inglés y tuvimos que descalificar al grupo (en esa
ocasión yo era uno de los jueces del concurso y me
tocó la penosa tarea de informarlo a los otros jueces).
Esto resulta un contrasentido, en cuanto a que el afán
por ganar un concurso llevó al supuesto “compositor” al
extremo de faltar a su integridad y mentir diciendo que el
canto era de él.
Creo que los concursos son buenos pero que hay cosas mucho
mejores para promover la composición de buenos cantos.
No creo que el rey David haya jamás convocado a un
concurso de salmistas para componer los 150 salmos de la
Biblia , ni que hubiera competencias entre los cantores y
salmistas para ver quien era el que hacía los mejores
salmos. Dado que eran inspirados por Dios, el salmista dócil
era el que sabía escuchar al Señor y cantar
lo que Dios le impulsaba, como dice el Salmo:
“Mi corazón rebosa de cantos y odas al Rey, mi
lengua es la pluma de un buen escritor , y canta alabanzas
a Dios”
Si mi lengua es la pluma de un buen escritor es porque ese
buen escritor es el Señor mismo , no yo.
VI. Oración
Final
Padre misericordioso, por tu inmenso amor nos diste el don
de cantarte y componer para ti “un canto nuevo”. Te pedimos
que derrames sobre nosotros la gracia de poder cantarte mejor
cada día, para gloria de tu nombre y para santificación
de tu pueblo.
Te pedimos que suscites compositores llenos de Unción,
que compongan cantos impregnados de tu gracia, que sus cantos
tengan la integridad de los Salmos que diste a David y a
los salmistas del Templo, la Dignidad de las obras de hijos
tuyos inspirados por ti, la devoción de corazones
ardiendo de amor por ti y la belleza que refleje un poco
de tu Belleza eterna.
Amén. 
Si
tienes dudas o comentarios de los temas escribe a la
siguiente dirección: hugo.villegas@jesed.org |