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NIVEL
AVANZADO
2.
El líder de la música en las Asambleas

I. Introducción
I.1. Importancia del Servicio del Líder
Nuestro
servicio al dirigir la música en una asamblea es sustancial
y muy importante. A veces creemos que nuestro servicio como
líderes de la música es secundario, un poco
como los toreros que antes de que entre el matador tienen
que marear al toro. A veces la gente cree que el líder
de música solo tiene que callar a la gente al inicio
de la asamblea con un canto, y luego ir escogiendo cantos
para rellenar… es decir, marear al toro
Pero no es así.
Como
líderes de la música, tenemos la seria responsabilidad
de ser instrumentos en las manos de Dios para, en coordinación
con el líder de la asamblea, ir dirigiendo a la comunidad
a la presencia de Dios. Yo he visto asambleas llenas de unción
y muy profundas, y otras muy desarticuladas y llenas de aridez,
y la diferencia entre una y otra fue la forma en que el líder
de la música llevó los cantos de la asamblea,
porque la comunidad era exactamente la misma!.
II. Relación entre el líder de la asamblea
y el líder de la música
II.1.
El líder de música está sometido al líder
de la asamblea
Hay DOS roles muy importantes en una asamblea: El Lider de
la Asamblea y el Líder de la Música. En ocasiones
poco frecuentes, una sola persona desempeña ambas funciones,
pero en general son dos personas distintas. en cierto modo
somos como el segundo de a bordo del líder de la asamblea,
y debemos actuar muy coordinadamente con él.
El responsable de la oración y de lo que suceda durante
una asamblea es el Líder de la asamblea, por lo que,
el líder de música está al servicio (es
un instrumento) del líder de la asamblea, y no al contrario.
Esto
no quiere decir que como líderes de música debamos
ser pasivos o que no podamos tener iniciativa, porque el líder
de la música no es una grabadora, sino que tiene un
rol activo: Escoge los cantos, sugiere los momentos en que
deben entrar, conduce el canto inspirado de la comunidad,
dirige a los músicos a la intención y carácter
musical de cada canto, etcétera…
Es
un servicio espiritual, por lo que debe de estar impregnado
de oración, suplicando a Dios que nos haga ser instrumentos
dóciles en sus manos para conducir a la Asamblea en
la música.
II.2.
Estilos de liderazgo del líder de la asamblea
Cada
líder de asamblea tiene un estilo diferente de dirigir,
y el líder de la música DEBE ADAPTARSE a este
estilo. El líder de la asamblea puede dar mayor o menor
libertad al líder de la música dependiendo de:
1.
Lo que quiera el líder de la asamblea lograr en ella.
2. El estilo particular del líder de la asamblea, su
personalidad, etc..
3. La experiencia y madurez del líder de música.
4. Las ocasiones en que ambos hayan servido juntos previamente.
Conforme crezcamos en dirigir la música, el líder
de la asamblea podrá “descansar” más
en nosotros (pues ya tendremos cierta experiencia) a medida
que va confiando mas en nosotros.
Nunca debemos de rivalizar con el líder de la asamblea,
debemos ser dóciles a su dirección y adaptarnos
a su estilo.
II.3.
Cercanía con el líder de la Asamblea
Debe
existir cercanía física y espiritual de ambos
líderes. Es bueno cuando son hermanos y se conocen
de tiempo atrás, porque entonces trabajan mas coordinadamente.
El líder de música debe procurar sentarse de
ser posible, junto a él ( o cuando menos en un lugar
en que se puedan ver y comunicar fácilmente)
Como
líderes de música debemos estar atentos al líder
de la asamblea en todo momento, quizás quiera sugerir
un canto o acortar un canto o que comencemos a cantar en el
Espíritu, quizá quiere que animemos un canto
inspirado al terminar cierto canto, etc.
Siempre
es bueno reunirse antes con él, brevemente, y que nos
diga en que va a consistir la Asamblea, que cosas especiales
va a haber, y en que línea él siente que Dios
va a dirigir la Asamblea. De ese modo, desde un principio
los cantos pueden ir orientados en la dirección que
quiere el líder, habrá mas consistencia en el
curso de la asamblea. También, si va a haber una charla
durante la asamblea, es bueno saber cual va a ser el tema
de la charla, para así dirigir los cantos a ese tema
antes y después de la charla.
De
ser posible, conviene comentarle al lider de la asamblea cuales
cantos tenemos pensado tocar o bien, sugerirle alguno, dependiendo
de lo que él espere de nosotros.
III. La identidad del líder de música
III.1.
Un servicio “levitico”
Ser líder de la música en una asamblea es una
oportunidad de ayudar a que los hermanos entren en la presencia
de Dios. En este sentido, es muy semejante al servicio de
los levitas y cantores del Antiguo Testamento, y conlleva
una gran responsabilidad espiritual.
Como levitas cantores, tenemos la responsabilidad de saber
en que tiempo litúrgico estamos, que está hablando
el Señor a la Iglesia, que está sucediendo en
la Iglesia local, incluso, que ha escrito recientemente el
Papa y el Obispo Local.
Recuerdo una lectura que me
impactó mucho, porque nos hace ver la importancia de
saber que estamos celebrando como Pueblo de Dios. En esta
lectura, vemos como los líderes Nehemías y Esdras
DIRIGEN A LA ASAMBLEA a celebrar:
Del Libro de Nehemías
8, 1 a 12:
Todo
el pueblo se congregó como un solo hombre en la plaza
que está delante de la puerta del Agua. Dijeron al
escriba Esdras que trajera el libro de la Ley de Moisés
que Yahveh había prescrito a Israel. Trajo el sacerdote
Esdras la Ley ante la asamblea, integrada por hombres, mujeres
y todos los que tenían uso de razón.
Esdras
abrió el libro a los ojos de todo el pueblo - pues
estaba más alto que todo el pueblo - y al abrirlo,
el pueblo entero se puso en pie. Leyó Esdras una parte
y los oídos del pueblo estaban atentos al libro de
la Ley. El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de
madera levantado para esta ocasión;
Esdras
bendijo a Yahveh, el Dios grande; y todo el pueblo, alzando
las manos, respondió: «¡Amén! ¡Amén!»;
e inclinándose se postraron ante Yahveh, rostro en
tierra. Esdras leyó en el libro de la Ley aclarando
e interpretando el sentido, para que todos comprendieran la
lectura.
Enseguida
pasa algo muy especial, que nos da luz del papel de los líderes
de la música y de la asamblea: El pueblo LLORABA AL
OIR LAS PALABRAS DE LA LEY, porque estaban conmovidos y arrepentidos
(el Libro de la Ley había estado perdido muchos años
durante la deportación) pero los líderes sabían
de que ese día es DIA DE FIESTA conforme a la LEY!!,
y por lo tanto el pueblo no debería de llorar, sino
de alegrarse. Veamos que sucede entonces:
Entonces
(Nehemías - el gobernador - y) Esdras, el sacerdote
escriba (y los levitas que explicaban al pueblo) dijeron a
todo el pueblo: «Este día está consagrado
a Yahveh vuestro Dios; no estéis tristes ni lloréis»;
pues todo el pueblo lloraba al oír las palabras de
la Ley.
Díjoles
también: «Id y comed manjares grasos, bebed bebidas
dulces y mandad su ración a quien no tiene nada preparado.
Porque este día está consagrado a nuestro Señor.
No estéis tristes: la alegría de Yahveh es vuestra
fortaleza.
Y
el pueblo entero se fue a comer y beber, a repartir raciones
y hacer gran festejo, porque habían comprendido las
palabras que les habían enseñado.
Aquí vemos la importancia
de conocer y ser como Esdras, que podía explicar la
Ley y podía impulsar a la Asamblea a celebrar la fiesta
de ese día. Así debemos de ser nosotros, verdaderos
liturgistas conocedores de lo que la Iglesia vive y celebra,
y llevar a la Asamblea a ese contexto celebrativo.
Recuerdo
que cuando Su Santidad Juan Pablo II El Grande declaró
el Año Eucarístico hace algunos meses, con la
carta “Quédate con Nosotros”,
yo había compuesto un canto, justo un par de meses
antes, que decía esas palabras, y lo pude enseñar
en la Asamblea el día propicio, justo para inaugurar
el Año Eucarístico. De ese modo, la comunidad
pudo profundizar y hacer propio lo que el Papa nos estaba
animando a hacer. Eso fue muy significativo para la comunidad,
y es un ejemplo de la importancia de estar empapados de lo
que Dios está diciendo a la Iglesia por medio de nuestros
pastores.
Si
no estamos empapados de lo que vive la Iglesia difícilmente
podemos servir con eficacia ni ser instrumentos dóciles
y útiles en la mano del Señor. Es como ser una
guitarra y dejarse tocar por el Señor: ¡ES
NECESARIO ESTAR AFINADO Y TENER PUESTAS TODAS LAS CUERDAS!!!
III.2.
Un servicio exigente y significativo.
Debido a que es un servicio que nos requiere estar atentos,
quizás nuestra propia oración sea un poco más
difícil, pero ¡Gloria a Dios! Estamos amando
y sirviendo a nuestros hermanos
Por eso es necesario aprender a hacerlo bien, invirtiendo
tiempo en ello.
III.3. Espiritualidad
Nadie
puede dar lo que no tiene. Por eso, la manera en que el líder
dirige la música procede de su relación con
el Señor y de lo que el Espíritu le inspira.
Si tu relación con Dios es pobre, entonces también
dirigirás la música de una manera pobre. Si
tu relación con Dios es fuerte y profunda, esto hará
que dirijas la música lleno de unción espiritual
y de profundidad.
Para mí en lo personal, dirigir la música es
algo tremendo, un don muy especial. En ocasiones Dios me regala
cantos inspirados muy hermosos cuando estoy dirigiendo, y
eso me llena de gratitud con mi Señor. A veces doy
palabra profética a la Asamblea cantando, y a veces
simplemente me quedo en silencio y en medio del silencio Dios
toca los corazones de una manera especial. Todo es gracia,
no es que yo sea mas santo, mas inteligente o mas capaz, simplemente
Dios me quiere usar y yo me dejo usar por él.
IV.
Principios fundamentales.
IV.1.
Dejarse guiar por Dios
Debemos aprender a dirigir la música de acuerdo a la
inspiración del Espíritu Santo y no de acuerdo
a nuestras preferencias, o las preferencias de otros. A veces
nos gustaría tocar tal o cual canto, pero debemos ser
dóciles a Dios y al líder de la Asamblea, para
ir tocando los cantos que conduzcan a la comunidad en la línea
que Dios quiere.
IV.2. No dirigir por rutina
Debemos
evitar usar siempre el mismo patrón (número
de cantos), o ser repetitivos con los mismos cantos. Debemos
aprender y buscar nuevos cantos que enriquezcan a la Asamblea.
IV.3. Actitud de disposición y ayuda
Al
dirigir la música, debemos colaborar con lo que el
Espíritu quiera hacer, teniendo cuidado de no ser un
obstáculo o una distracción para los hermanos.
Debemos pensar en el bien de la Asamblea, no en nuestro ego.
A veces pasa que queremos meter un canto “con
calzador” y a la fuerza queremos que haya tal
o cual canto adicional, pero el tiempo de la asamblea es limitado.
El riesgo es a sentirnos frustrados porque hubo tales o cuales
charlas o avisos y “no me dejaron cantar tal
o cual canto” Esta es una tentación
muy común, a sentirnos tensos y “desplazados”
por otras prioridades de la Asamblea.
No debemos guardar rencor o enojo por estas cosas, acordémonos
siempre de que somos siervos inútiles, y solo hacemos
lo que nos ordena nuestro amo, que es el Señor.
IV.4. Oración
Es
evidente que debemos ser hombres de oración para ser
instrumentos útiles y dóciles en las manos del
Señor. Siempre antes de dirigir una asamblea debemos
pedir la bendición del Señor y reconocernos
incapaces de dirigir por nosotros mismos.
Terminemos esta charla con una oración:
Padre
Celestial, en el nombre de Jesús, te pedimos que derrames
sobre nosotros los dones y carismas necesarios para ser buenos
líderes de la música en nuestras asambleas y
comunidades, y en las celebraciones de tu Pueblo Santo que
es la Iglesia.
Utilizanos como instrumentos en tus manos, y no permitas que
nos apartemos de ti al servir a nuestros hermanos. Toca los
corazones de todas las personas que nos escuchen en la asamblea,
toca los corazones de los miembros del ministerio de música,
y unge nuestras voces e instrumentos para que podamos ser
utilizados por ti.
Te
pedimos que podamos dar el fruto que tú quieres de
nosotros, NO MAS y NO MENOS, Señor, para Gloria de
tu nombre y santificación de tu Pueblo.
Amén

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