NIVEL
BÁSICO
5. La
música en la vida del pueblo de Dios
La
música forma parte integral de la VIDA del pueblo
de Dios. Cuando cantamos juntos como Iglesia, pueblo de Dios,
ya no solo soy yo o tú quienes cantamos "individualmente",
sino que cantamos como cuerpo místico
de Cristo, como la Novia del Cordero.
Vamos
a repasar brevemente la historia de la música en la
vida del Pueblo de Dios: Primero en Israel y después
en la Iglesia.
El
cántico de Moisés
El primer
acto de alabanza a Dios que realiza el pueblo de Israel al
ser liberado de la esclavitud de Egipto y cruzar el mar Rojo
es un canto de alabanza y una danza de alegría. Exodo
15:1"
Ana conduce el canto. Ella juega un papel profético
y poético para el pueblo.
"
Todo el pueblo aclama, canta, danza y participa con gozo.
"
Es una proclamación y celebración de la acción
salvadora de Dios, el paso (Pascua) de la esclavitud a la
libertad.
"
Es una imagen profética del Cántico del Cordero,
Apocalipsis 4, en donde se proclama también la salvación
del pueblo por medio de la Pascua de Cristo.Lecciones para
nosotros:
"
El canto y la danza son expresiones de la salvación
de Dios. Inauguran la vida litúrgica del Israel y de
la Iglesia, y tienen vigencia por la eternidad.
"
Son fundamentales en la gratitud, la alabanza y la proclamación
de Dios.
"
Son parte integral de la vida de oración de todo el
pueblo de Dios. Israel canta, la Iglesia triunfante canta
en el cielo, la Iglesia peregrina canta en la tierra.La música
en la Conquista y en la Defensa de la Tierra PrometidaHemos
visto en charlas anteriores que la música tiene un
poder espiritual. El Señor quiso mostrar su poder sobre
los enemigos por medio de la música y las aclamaciones
de su pueblo.
"
En la caida de Jéricó. (las trompetas y el clamoreo)
"
En las guerras de defensa (los cantores al frente)
Esto
nos da una Lección:
Nosotros como pueblo y en lo individual, hacemos nuestro el
poder de Dios por medio de la música, para nuestras
batallas espirituales que libramos día a día.
La
Música en el Culto y Celebración.
En el
servicio regular de los cantores establecidos por David, y
en todas las fiestas litúrgicas de Israel, y en la
dedicación del Templo, y en todas las celebraciones
importantes, siempre había música como un elemento
importante. No había celebración sin música.
El mismo Jesús, la noche del Jueves Santo, cantó
los salmos propios de la fiesta de Pascua, según narran
los evangelios. Siempre se cantaba y se danzaba, y eran expresiones
de amor a Dios.La música en la Iglesia primitiva.
Efesios
5,19 "Recitad entre vosotros salmos, himnos y cánticos
inspirados, cantad y salmodiad en vuestro corazón al
Señor."
Colosenses
3: 16 "Cantad agradecidos himnos y cánticos inspirados"
El canto
era una práctica fomentada por los apóstoles
en las comunidades que iban fundando.
La música
se daba en un ambiente de "entre vosotros", es decir,
en comunidad, con la participación de TODOS. Se distinguían
varias formas (no son sinónimos):
Salmos:
Los de el Antiguo Testamento
Himnos:
Composiciones poéticas con música ("Despierta
tu que Duermes, y levantate de entre los muertos y te iluminará
Cristo", recitaba un himno que cita San Pablo en Efesios
5,14
Cánticos
Inspirados: Eran cantos en lenguas, o profetizar cantando,
o proclamar la gloria de Dios cantando de manera espontánea,
inspirados por el Espíritu Santo, entonados por los
miembros de la comunidad, en un ambiente de oración
carismática. Existían también en el Antiguo
Testamento, había cantores que profetizaban cantando
y tocando la cítara. (David, Yedutun, y otros)
Los
Primeros Siglos:
Algunos
Padres de la Iglesia eran muy cautelosos con los efectos emocionales
que causaba la música.
Por ejemplo,
en cierta región, la zampoña o flauta de pan
estaba PROHIBIDA en el culto a Dios. Porque??
La razón
era que en esa region se usaba la zampoña en cultos
a dioses griegos que promovian la promiscuidad sexual, las
orgías, etc
De modo que cuando la gente escuchaba
la flauta, se acordaba de sus épocas de pagano, les
distraía y quizá hasta les despertaba pensamientos
impuros! Para otros Padres, era tan negativa su experiencia
con la música, que prohibían el uso de cualquier
instrumento musical, y solo permitían el canto vocal.
San Agustín
decía que la música gratificaba los sentidos,
exaltaba demasiado los sentimientos y emociones, y hacia a
los fieles centrarse demasiado en su emotividad, con peligro
de alejarlos de Dios, pero después matizaba su propia
cautela y recomendaba el canto en la Iglesia, con ciertas
reservas muy razonables:
"Pero
cuando recuerdo las lagrimas que YO MISMO derramé en
los primeros días de mi conversión, poco después
de recuperar mi fe, y cuando recuerdo que no eran los sonidos
o el canto el que me conmovía sino el significado de
las palabras que se entonaban con voz clara y en el tono mas
apropiado, reconozco de nuevo el gran valor de esta práctica
[el canto].
Así
pues, vacilo entre el temor al peligro que encierra en gratificar
los sentidos y el gran beneficio que viene del cantar.Sin
comprometerme a una opinión irrevocable, me inclino
a aprobar la costumbre de cantar en la Iglesia, a fin de que
siendo indulgentes con los oídos, los espíritus
mas débiles puedan ser inspirados con sentimientos
de devoción. No obstante, cuando me topo con que el
cantar mismo es mas conmovedor que la misma verdad contenida
en lo que se canta, confieso que este es un pecado gravoso,
y en esas ocasiones preferiría no escuchar al que canta"
San Agustín, Confesiones.
Así
pues, la LECCION
para nosotros es que debemos evitar usar ritmos, sonidos,
melodías o instrumentos que sean distractores o bien
que no transmiten la reverencia y el amor a Dios que queremos
transmitir. Estos distractores a evitar pueden ser diferentes
en cada cultura, grupo social, edad, o región geográfica,
dependiendo de lo que es propio de ese ambiente.Debemos someternos
a nuestros padres contemporáneos: los obispos y presbíteros,
pues ellos son pastores y ven mas allá de lo que percibimos
nosotros.
La
inculturación: En oriente, no sólo se acostumbró
adornar la liturgia de la Iglesia con el canto y los instrumentos,
sino aún en nuestros días, en algunos ritos
el sacerdote danza durante la misa. En África, muchos
templos católicos cuentan con un área dentro
del templo Para que el pueblo pueda danzar al Señor,
como parte de sus expresiones de amor y celebración.
Lección:
Debemos valernos de los valores genuinos de nuestra cultura
para enriquecer el culto y hacerlo así más vivencial
y participativo. Debemos usar los cantos adecuados a la edad
y la personalidad de la gente a la que servimos. Como Jesús:
"Semejante a nosotros en todo, menos en el pecado"
Dice San Pablo: "Con los judíos me hice judío,
con los griegos me hice griego, con tal de alcanzarlos a todos
para Cristo" pero sin permitir que se infiltren los valores
anticristianos que atacan a esa gente pretendiendo que hará
el canto mas "atractivo".
El
Canto Gregoriano
En el
canto gregoriano (recopilado y ordenado a instancias del Papa
San Gregorio Magno, alrededor del año 600) se expresa
la unidad entre la liturgia y el canto: la unidad de quienes
cantan, y el anhelo del alma por Dios.
Al pasar
el tiempo, la polifonía le rebasó, pero después,
la Iglesia lo retomó. Hoy en día, el canto gregoriano
se sigue usando, y mucha música religiosa contemporánea
"de la buena" se compone o se elabora basándose
en el modelo del canto gregoriano.
Hace
pocos años, el CD más vendido en el mundo fue
una colección de cantos gregorianos de una abadía
benedictina española. (¡Revendió mas que
los de Madonna, Michael Jackson y demás!)
Lección:
La gente tiene sed de Dios, de escuchar y cantar aquello que
expresa el anhelo del alma por Dios. No debemos tener miedo
de que "los jóvenes se aburran" con tal o
cual estilo porque es "demasiado tranquilo". Hay
una sed tremenda de paz y silencio interior. La gente esta
harta de cancioncitas pegajosas que duran 2 o 3 meses y luego
se olvidan.
La
Polifonía
El canto
polifónico, que requería grandes coros, se volvió
la moda por varios siglos en la Iglesia. El canto gregoriano
perdió prestigio. La gente dejó de cantar, y
ahora el canto era función EXCLUSIVA del coro; El colmo
de perfección y virtuosismo fue hacia los siglos XIV
y XV cuando los cantos se llenaron de adornos, inflexiones,
cánones y demás "flores". Un señor
Ockenghem, afamado compositor de su época, compuso
un motete "DeoGratias", para 36 voces, compuesto
por cuatro cánones ¡de nueve voces cada uno!
La Iglesia
se percató de que esto distraía a la gente y
"embriagaba el oído" en vez de inspirar el
alma a buscar a Dios. Muchas veces, la liturgia pasaba a un
segundo plano, quedaba "al servicio de la música",
lo cual es un grave error. Tiempo después, esto se
corrigió, y en el Concilio Vaticano II se enfatizó
la importancia de que el Pueblo participe en el canto ¡Gracias
a Dios!.
Lección:
Jamás la liturgia debe estar al servicio de la música,
sino al revés. Se debe buscar la participación
de la gente en los cantos que son propios para ser cantados
por el pueblo. El coro debe en lo posible pasar desapercibido.
No llamar la atención.
Hay
coros que cantan tan mal o tan soso que llaman la atención.
Hay otros que usan muchos cantos hermosos y elaborados que
son "incantables" para la gente, y no permiten la
participación del pueblo en el canto, y también
llaman demasiado la atención de la gente hacia el coro.
Ambos
extremos deben evitarse.
Si
tienes dudas o comentarios de los temas escribe a la siguiente
direccion: hugo.villegas@jesed.org
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