Patricio
siempre fue un niño mimado, que lo tenía todo y vivía confortablemente
en la villa de sus padres. A los 16 años, se sentía dueño del mundo
entero. Esto es, hasta el día en que fojaridos irlandeses lo raptaron,
convirtiendolo en esclavo y transformando su vida en una de incertidumbre
y miedo. Para sobrevivir, Patricio tenía que hacer muchas cosas, como
resistir los fríos invernales, el hambre, los ataques de fieras salvajes
y hasta enemigos que querían matarlo.
Sin embargo, lo que hizo Patricio fué entregarse a Dios y entender
que a veces las cosas suceden porque El así lo desea, y que debemos
ante todo tener entereza y fortaleza hacia las cosas presentes y futuras.
|