Dios trabaja de maneras misteriosas, como lo hace San Antonio. Nació con el nombre de Fernando en Portugal medieval. Hijo de un noble, Antonio decide convertirse en Sacerdote tras experimentar la energía de Dios en un encuentro con un espíritu demoniaco.
Muy pronto se une a la fraternidad franciscana y se va en Santa Misión para intentar hacer del mundo un lugar mejor. Junto con su leal compañero, el monje Elías, el hermano Antonio viaja hasta los confines de África y de ahí a Italia, divulgando la palabra del Señor. Allí tiene un encuentro con San Francisco de Asís.
En su viaje, sus elocuentes discursos y la austera vida de Antonio le hacen uno de los predicadores más populares de su tiempo, muy a pesar del regente Ezzelino, que tiraniza a la ciudad de Padua. Solamente un milagro puede ayudar al pacífico monje a derrotar al malvado tirano. Pero los milagros están al alcance de Antonio.
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