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20.
Un detalle
Un
día, cuando ingresé en la preparatoria vi
a un chico de mi clase caminando hacia su casa desde la
escuela, su nombre era Kyle y estaba cargando todos sus
libros. Pensé, ¿Por qué alguien trae
todos sus libros a casa en Viernes? Debe ser un matado!
Tenía planeado un gran fin de semana (fiestas y un
juego de fútbol mañana en la tarde), así
que sólo me encogí de hombros y seguí
mi camino. Mientras caminaba, vi a un grupo de chicos corriendo
hacia Kyle. Le tiraron los libros que traía cargando
y lo empujaron para que cayera al suelo. Sus anteojos salieron
volando y vi como cayeron en el pasto a unos tres metros
de él. Miró hacia arriba y observé
una terrible tristeza en sus ojos. Mi corazón se
volcó hacia él. Corrí hacia él
y mientras se arrastraba hacia sus anteojos, vi lágrimas
en sus ojos. Mientras le entregaba sus anteojos, le dije
"Esos tipos son unos idiotas." Deberían
ocuparse en algo. Me miró y dijo:-Oye, ?gracias!
Habia una enorme sonrisa en su cara. Era una de esas sonrisas
que mostraba auténtica gratitud. Le ayudé
a recoger sus libros y le pregunté dónde vivía.
Resultó que vivía cerca de mi casa, asi que
le pregunté por qué nunca lo había
visto en el vecindario. Dijo que había ido a una
escuela privada anteriormente (yo nunca me había
juntado con un chico de una escuela privada). Hablamos en
el camino a casa. Resultó ser un chico muy agradable.
Lo invité a jugar fútbol conmigo y mis amigos
el sábado en la mañana y aceptó.
Pasamos juntos el fin de semana y mientras más lo
conocía, más me agradaba. Mis amigos pensaban
igual. Llegó la mañana del lúnes y
allí estaba Kyle de nuevo con su enorme montón
de libros. Lo detuve y le dije que si continuaba así,
iba a conseguir muy buenos músculos. El simplemente
se rió, y me pasó la mitad de los libros.
Durante los siguientes cuatro años, Kyle y yo nos
convertimos en los mejores amigos. Cuando estábamos
por salir de la preparatoria, empezamos a pensar en la Universidad.
Kyle escogió Georgetown, mientras que yo escogí
Duke.
Yo sabia que siempre seríamos amigos y que la distancia
nunca sería un problema. El decidió convertirse
en doctor y yo conseguí una beca en fútbol
para estudiar en la escuela de negocios. Lo molestaba todo
el tiempo de que era un matado. Incluso fue de los primeros
seleccionados por Universidades y se estaba preparando para
el discurso del día de graduación. Me alegré
de no tener que ser yo el que tuviera que pasar al frente
y hablar. El día de la graduación, Kyle lucía
fantástico. Se adaptaba e incluso se veía
bien con anteojos. Tenía más citas que yo
y todas las chicas lo amaban.
Bueno, ¡algunas veces estaba realmente celoso de él!.
Hoy era uno de esos días en que él estaba
nervioso. Así que le di una palmada en la espalda
y le dije:-Oye, amigo, estarás genial! Me
miró con una de esas miradas de agradecimiento, sonrió
y dijo, ¡Gracias! Mientras empezaba su discurso,
aclaró su garganta, y empezó:
El tiempo de Graduación es el de agradecer a aquellos
que nos ayudaron a lograrlo a través de esos años
difíciles; nuestros padres, nuestros maestros, nuestros
hermanos, tal vez un entrenador... pero más que nada,
a los amigos. Estoy aquí para decirles que ser un
amigo es el mejor regalo que les puedes dar a alguna persona.
Les voy a contar una historia; prosiguió, Yo, miraba
incrédulamente a mi amigo mientras contaba la historia
del primer día en que nos conocimos. Había
planeado suicidarse ese fin de semana, dijo.
Nos contó acerca de cómo había vaciado
su casillero para que su Mamá no tuviera que hacerlo
después y estaba llevando sus cosas a la casa. Me
miró profundamente y me regaló una sonrisa.
Gracias a Dios, fui salvado. Mi amigo me salvó de
hacer lo indecible. Oí una exclamación de
la multitud, mientras este guapo y popular muchacho nos
comentó acerca de su momento de debilidad. Yo vi
a sus padres mirándome y sonriendo agradecidamente.
Hasta ese momento no me di cuenta de la profundidad de esto.
Nunca subestimes el poder de tus acciones. Con un pequeño
gesto puedes cambiar la vida de una persona. Para bien o
para mal; Dios nos puso a cada uno en la vida para afectar
a otros de alguna manera. Busca a Dios en los demás.
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