|
10.
Jesús, en tí confío
Por qué te confundes y te agitas ante los problemas
de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas
y todo te ira mejor. Cuando te abandones en mí todo
se resolverá con tranquilidad según mis designios.
No te desesperes, no me dirijas una oración agitada,
como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra los ojos del alma y dime con calma: JESUS , YO EN
TI CONFIO.
Evita las preocupaciones y angustias y lo que pueda suceder
después. No estropees mis planes, queriéndome
imponer tus ideas. Déjame ser DIOS y actuar con libertad.
Abandónate confiadamente en mi. Reposa en mí
y deja en mis manos tu futuro.
Dime frecuentemente: JESUS, YO CONFIO EN TI.
Lo que más daño te hace es tu razonamiento
y tus propias ideas y querer resolver tus cosas a tu manera.
Cuando me dices JESUS, YO CONFIO EN TI, no seas como el
paciente que le pide al médico que le cure, pero
le sugiere el modo de hacerlo.
Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo.
YO TE AMO. Si crees que las cosas empeoran o se complican
a pesar de tu oración sigue confiando. Cierra los
ojos del alma y continua diciéndome a toda hora:
JESUS, YO CONFIO EN TI.
Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con
tus preocupaciones inúiles, Satanás quiere
eso: agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía
solo en mí,
abandónate en Mi.
Así que no te preocupes, echa en mi tus angustias
y duerme tranquilamente. Dime siempre: JESUS, YO EN TI CONFIO,
y verás grandes milagros. POR MI AMOR.
|