|
2.
Un seguidor auténtico
¿Un
hombre que acababa de encontrarse con Jesús Resucitado,
iba a toda prisa por el Camino de la Vida, mirando por todas
partes y buscando. Se acercó a un anciano que estaba sentado
al borde del camino y le preguntó:
"-Por
favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?"
El
anciano, encogiéndose de hombros le contestó:
-Depende del tipo de cristiano que ande buscando.
Perdone
-dijo contrariado el hombre-, pero soy nuevo en esto
y no conozco los tipos que hay. Sólo conozco a Jesús.
Y el
anciano añadió:
Pues sí amigo; hay de muchos tipos y maneras. Los hay
para todos los gustos. Hay cristianos por cumplimiento,
cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos
por superstición, cristianos por obligación, cristianos
por conveniencia, cristianos auténticos...
-
¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de
verdad! -exclamó el hombre emocionado.
-¡Vaya!-dijo
el anciano con voz grave-. Esos son los más difíciles
de ver. Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí,
y precisamente me preguntó lo mismo que usted.
-¿Cómo
podré reconocerle?
Y
el anciano contestó tranquilamente:
-No se preocupe amigo. No tendrá dificultad en reconocerle.
Un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo
de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras. Allí
donde van, siempre dejan huellas.
|