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Febrero
del 2003 Primera quincena
"CONQUENSES"
Así
se les llama a quienes nacen en Cuenca, España. Es un lugar
lleno de magia y su gente lo hace especial; tuve la oportunidad
de compartir el amor, la unidad y la compañía de
un grupo entusiasta y lleno de energía. Los jóvenes
de la parroquia de Santa Ana, a los cuales ya para siempre llevo
en mi corazón y en mis oraciones, gracias por hacer de
estos días algo muy especial.
Sus calles,
el puente colgante de San Pablo, el monumento al Sagrado Corazón
y las casas construidas al borde de grandes precipicios hacen
un espectáculo impresionante de Cuenca.
No cabe duda
que la juventud está generando grandes cambios, motiva
e impulsa a todos los demás a vivir una fe nueva, no hay
mejor evangelización que la hecha con acciones.
No me gustan
las despedidas y reconozco que el corazón se me fragmentó
en este bello lugar, con cada uno de ustedes.
Las amistades
que surgen en medio de Dios son para siempre, porque Él
bendice abundantemente a quienes le siguen con amor y convicción.
Tantos son
los caminos del Señor que muchas veces la palabra "sorpresa"
no define el sentimiento que está en el alma, particularmente
en la mía.
Cada uno
de los jóvenes tienen un lugar en mi corazón y Cuenca
tiene el rostro de todos ustedes, por compartir su tiempo, alegría
y su amor.
Y por supuesto
que no podía dejar de nombrar a un ser muy especial a Emilio
"El Sevillano" a su esposa e hija, amigos de gran corazón,
que Dios bendiga su hogar, gracias por recibir a este peregrino
forastero.
Como decimos
los mexicanos: "Lo prometido es deuda" ...aquí
está la reflexión dedicada mis amigos de Cuenca.
Mis ojos
se maravillaron y los invito a que conozcan este rincón
de cielo.
Cualquier
comentario con esta columna peregrina favor de escribir a rafasalomon@hotmail.com
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