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reflexiones
de Rafa
noviembre
de 2001 Tercera semana
"En
las más pequeñas cosas"
Regar
el césped, ir al mercado, limpiar el piso y sonreír,
son actividades que parecen triviales, pero que están llenas
de gran valor. Simples, sin mucho esfuerzo, son pequeñas
grandes cosas que nos invitan a vivir, a disfrutar cada instante
de nuestra existencia y sin más, darnos cuenta que nuestro
paso en esta vida es efímero y por un tiempo reducido.
Encontrar el valor a los pequeños detalles hacen de nuestra
existencia un "agasajo". Respiramos y vivimos sin darnos
cuenta que son momentos que nunca más van a volver, es
tiempo que ha transcurrido sin tener conciencia que cada instante
no se repite, no vuelve, no retorna jamás.
¿Porqué soñamos con hazañas "titánicas"?
¿Porqué esperamos el mañana para comenzar?
¿Porqué no nos damos cuenta que en las pequeñas
cosas está la grandeza de la vida?... Dios nos ha regalado
la existencia y de nosotros depende disfrutar y aprender; contamos
con la maquinaria biológica más perfecta y aún
no somos capaces de entender que en lo mínimo podemos encontrar
lo máximo.
Por favor amigo lector, no me malinterpretes, no se trata de "conformismo",
al contrario me gusta predicar la perseverancia y llevarla a mi
vida personal. Se trata de algo más interesante, es el
amor sencillo y verdadero por nuestra existencia, es "saborear"
día con día todo lo que nos rodea, lo que Dios ha
puesto para que nos maravillemos.
Los problemas siempre existirán, las dificultades seguro
llegarán porque también es condición humana
afrontar y resolver los contratiempos. ¿Pero merece la
pena "enfrascar" nuestra mente y esfuerzo para resolver
algo que tiene dos opciones?:
Se
resuelve o no se resuelve.
No hay más, cada problema tiene estas dos condiciones y
lo demás simplemente son "aprensiones" "preocupaciones"
y sin duda "martirio mental".
Te invito a que encuentres el sentido a las pequeñas cosas
de nuestra existencia, vive intensamente en el amor de Dios y
disfruta de las grandes cosas que Dios ha hecho para nosotros
sus hijos.
Llora, ríe, canta, baila y vive como si fuera la última
vez que lo hicieras. No dejes pasar el tiempo sin darte cuenta
que nuestras existencias son sin duda maravillosas y únicas.
Que los problemas no te "consuman" y comienza a vivir
el presente... el mañana todavía no llega y ya tiene
su propia problemática.
Que Dios te bendiga y te agradezco que semana a semana leas esta
columna que siempre la escribo como si fuera la última
vez.
Cualquier comentario relacionado con esta sencilla columna favor
de escribir a
.
rafasalomon@hotmail.com
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