|
reflexiones
de Rafa
marzo
de 2001 Cuarta semana
"Diálogo
con Dios"
Salomón
-Señor, otra vez yo.
-Dime,
escucho.
-Me acerco a ti para pedir de tu ayuda.
-No es nada raro, algunas veces lo haces.
-Esta ocasión es diferente, se trata de una petición muy especial.
Es algo que deseo con toda mi alma. -Desear o anhelar no está
mal, dime en qué te puedo ayudar.
-Te pido por el tesoro más valioso que tenemos, la salud. Pero
no se trata de mi salud.
-No entiendo.
-Te pido por algo que no es para mí.
-¿Pides por alguien más?
-Si.
-¿Por qué?
-Porque en estos momentos necesito tanto de ella, necesito de
sus palabras y de su presencia.
-¿Y mis planes?
-No deseo cuestionar tu voluntad, aunque soy humano y muchas veces
no entiendo...hoy quiero pedirte por ella.
-¿Cuánto la quieres?
-Tanto que desearía sufrir lo que ella sufre.
-Eso es dar la vida por los demás.
-Estoy dispuesto.
-...Pides como si ya se te hubiera dado.
-Es mi esperanza y el amor que tengo hacia ti. Ella me demuestra
que el paraíso está aquí.
-Desde mucho antes sé de tu dolor y conozco lo que sientes, pero
nada es imposible para aquel que pide con toda su alma y en mi
nombre.
-Está sufriendo y sé que tienes planes para ella, no deseo cambiar
nada, solo quiero aceptar plenamente tu voluntad. Sabes lo que
siento ¿verdad?
-Sí y es lo más puro que el ser humano puede sentir en su interior.
-Con toda mi humildad te pido por ella...en tus manos está.
-Descuida que yo cuidaré a tu mamá.
El
domingo 25 de marzo a las 11:00 del día intervinieron quirúrgicamente
a mi amada y querida madre. Mientras oraba en la capilla del hospital
sucedió este diálogo. Ella se encuentra estable y recuperándose.
Sigue con nosotros y le agradezco infinitamente a Nuestro Señor
por la salud de mi mami.
Me
encantaría dialogar también contigo escribe
a rafasalomon@hotmail.com
|