CRISTOMANIA
 
¦ artistas ¦ conciertos ¦ acordes ¦ catálogo ¦ café virtual ¦ archivo ¦ clip art ¦ escríbennos

reflexiones de Rafa
marzo de 2001 Tercera semana

"Cadenas"

Vivimos encadenados al pasado, encadenados al futuro o encadenados en nuestros propios sentimientos, prejuicios o historias. Imaginemos un día maravilloso, el sol ilumina y calienta lentamente y nosotros simplemente admiramos el paisaje. Ese momento durará unos instantes y lentamente todo comenzará a cambiar y ahora imaginemos el mismo paisaje tornándose gris y nublado, el frío comienza a calar en los huesos.

Si piensas: "Que bello día pude admirar, fue el más maravilloso del mundo, pero ahora está lloviendo y hace frío, cómo añoro el día que pasó" …simplemente estás encadenado al día anterior, al día que acaba de pasar y estarás encadenado al instante que sucedió. Libérate, rompe la cadena que te ata de manera invisible a lo que ya pasó. Vive el presente y disfruta también del día nublado ya que es lo que se tiene en ese instante.

Es un ejemplo sencillo porque quiero compartirte la importancia de vivir responsablemente el momento. La vida está hecha de momentos y debemos aprovecharlos al máximo, vivirlos realmente y no esperar a mañana que de otra manera no podremos disfrutar.

Una gran cadena nos aprisiona y nuestra felicidad se trunca, se frena o simplemente se queda esperando que esa cadena algún día sea removida.

Hoy quiero compartir contigo eso que muchos de nosotros nos negamos a tener o no somos capaces de aceptar: Nuestra felicidad. Y ¿qué tiene que ver la felicidad con la cadena imaginaria?. Muy sencillo, muchas veces en la vida diaria no somos lo suficientemente valientes, arriesgados o sencillamente no nos damos la oportunidad de disfrutar la felicidad que nos da la vida.

Dios ha puesto todo cuanto conocemos para que lo disfrutemos…aprendamos a vivir siguiendo su palabra, haciendo lo que Él nos dice y sobre todo viviendo intensamente este día, con sol, con lluvia o con frío. Siempre con amor, que sin amor no somos ni hacemos nada.

Las cadenas invisibles están en las preguntas: ¿Qué pensarán los demás? ¿Puedo hacerlo? ¿Lo merezco? ¿Soy capaz? ¿Será mejor? Hermanos, pensemos cuántas veces nos hemos negado la oportunidad de intentarlo por causa de nuestras cadenas invisibles.

Pidamos a Dios para que ayude a romper esas cadenas que no nos permiten vivir felices.

Libera tu opinión y comparte conmigo a rafasalomon@hotmail.com

cristomania10@hotmail.com



ARCHIVO
PRINCIPAL:
TESTIMONIOS
LAS CARTAS