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reflexiones
de Rafa
fmarzo
de 2001 Primera semana
"Abrir
la heladera"
Encender
una luz, abrir la heladera o prender la licuadora son tareas que
parecen cotidianas y triviales en nuestras vidas. Más no lo es
así para muchas personas, porque sus recursos o su realidad es
muy diferente a la nuestra. Esto me lo hizo saber una hermana
religiosa que vive en Perú...en una población muy lejana de la
ciudad, donde no hay agua potable, ni energía eléctrica.
A pesar de las limitaciones físicas a las que se enfrenta su comunidad
que está ubicada en Perú muy lejos de la capital. Me contó que
tiene que caminar dos horas para llegar a la casa en donde habitan.
Con gran alegría me dijo: "Cuando falta todo es cuando más cerca
te encuentras de Dios"
Y estoy seguro de eso, muchas veces nos comenzamos a llenar de
tanto que no entendemos, de novedades que nos alejan de Dios....mira
amiga y amigo, pensemos en nuestras realidades y nos daremos cuenta
que en muchos momentos nos olvidamos de nuestro Padre bueno por
el simple hecho de tener resueltas las tareas diarias.
O sencillamente nos olvidamos de la importancia de "abrir la heladera",
solo lo hacemos y encontramos; pero muchas personas no tienen
la dicha de contar con este recurso por falta de energía eléctrica
y seguro que esa gente le dará una importancia especial a la que
tu y yo le hemos dado.
Solo son recursos, pero mira que importante y es mantener para
la congregación los alimentos que llegan a su casa con grandes
sacrificios. "El día termina con la luz del día" me dijo. Después
de las siete de la noche se iluminan con velas y continúan su
vida como si nada...las oraciones y el amor a Dios ha mantenido
a estas cuatro religiosas para seguir el camino del evangelio.
Es una comunidad nueva y como tal se han enfrentado a muchas limitantes
pero también a muchas muestras de Dios que les indica que su presencia
en ese lugar es por un motivo muy claro, la voluntad del amor
de nuestro Padre.
Jóvenes, al abrir las heladeras de sus casas no piensen en su
contenido, piensen que en algunos lugares del mundo es imposible
tener un aparato de ese tipo. Cuando prendas la luz de tu recámara
toma en cuenta que para algunos es imposible hacer ese acto tan
sencillo. Valoremos los recursos de los que somos privilegiados,
recursos sencillos pero que hoy en día no le damos importancia
por tenernos tan a la mano.
Te pido para que en tus oraciones incluyas a las hermanas Franciscanas
que viven en Perú con grandes carencias materiales pero encontrando
día a día el amor de Dios.
Nos leemos la próxima semana y toma en cuenta que abrir la heladera,
es un acto que para muchos será casi imposible llevar a cabo.
Cualquier comentarios con esta columna que busca a Dios en las
pequeñas cosas favor de escribir a rafasalomon@hotmail.com
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