CRISTOMANIA
 
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Abril del 2003

"POR INICIATIVA PROPIA O POR OFICIO"

(1 - Corintios 9 17-18)

Voy a referirme a un aspecto de la existencia, que toca la realidad actual del músico de Dios. Una dimensión social que quisiera abordar desde un punto de vista humano y cristiano. El trabajo remunerado musical religioso.

La remuneración en especie o dinero y la misión evangelizadora musical.

Unos piensan que el trabajo musical religioso remunerado es un pecado, como lo expresaba un sacerdote a la comunidad católica musical de la red. Pecado porque los que reciben una paga están cometiendo simonía e idolatría.

"La simonía se define como la compra o venta de cosas espirituales". Palabra que se deriva de Simón el Mago, quien quiso comprar el poder espiritual del que vio dotado a los apóstoles y al que Pedro le respondió: " Vaya tu dinero a la perdición y tú con él, pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero" (Hechos 8,28)

El sacerdote llamaba la atención porque muchos artistas ya se creen los amos y señores de los bienes espirituales en sus comunidades. Y anotaba las siguientes expresiones usadas por algunos artistas como: "mi ministerio, mis seguidores, mis músicos para confirmar este hecho"... Además, hacía un llamado por la cantidad de seminarios, congresos, eventos musicales religiosos que se promovían en los medios, según su parecer con fines lucrativos, más que por evangelizar. En ese sentido, recordaba que no se podía servir a Dios y al dinero, porque caemos en la falta grave de la idolatría.

El religioso concluía que la evangelización musical debía ser gratis, pues tiene su fuente en Dios. Si "gratis lo recibisteis, dadlo gratis" ( Mateo, 10, 8).

Y recordaba que lo único a lo que tienen derecho los músicos que le cantan a Dios es a la alimentación así como la comunidad cristiana les daba de " comer y de beber a los apóstoles que iban de visita, al igual que atendía a la mujer creyente que viajaba con ellos.

De acuerdo con lo anterior: ¿Como formar nuestra conciencia? ¿Es pecado cobrar por los servicios y/o productos musicales religiosos? ¿Debemos renunciar como servidores musicales de Cristo a ser mantenidos por la Iglesia?

Es verdad que algunos evangelizadores musicales perdieron su espíritu y su misión debido a que manejan su ministerio musical como un negocio personal, en beneficio de sus propios intereses. Han hecho de la música cristiana católica o protestante, una empresa en la cual no ven al hermano como un alma para Dios, sino como el cliente, el " target", o el "público objetivo" de sus productos musicales religiosos. Caso que va en contra del primer mandamiento de Dios.

Generalización a la cual los músicos católicos se pronunciaron dignificando su trabajo y exponiendo su condición económica y social. Así se diferencian los artistas que dedican su tiempo completo o parcial a la evangelización y los que cantan gratis al Señor o "donantes" como los llama el productor Albert Coppo. Todos con preocupaciones de la vida cotidiana y con muchos sacrificios para cubrir sus necesidades primarias.

En consecuencia, haré una breve referencia a estas condiciones que viven hoy los artistas:

A los primeros, los que dedican su tiempo completo o parcial como evangelizadores musicales a cambio de una remuneración en especie o dinero:

Si nuestro trabajo sagrado consiste en cantarle al mundo la esperanza y la verdad de Cristo, ¿Será pecado recibir un salario, una remuneración, o una paga para nuestro sustento y para revertirlo en bien de los demás?

En la 1ª Carta a los Corintios San Pablo dice: "¿ No saben que los que sirven en el templo comen lo que fue sacrificado en el templo? Y los que sirven al altar, ¿No reciben su parte del altar? Del mismo modo, el Señor ha ordenado a los que anuncian el Evangelio que vivan también del evangelio". 1. Corintios 9 (13-14)

Es claro que muchas comunidades se preocupan por mantener materialmente a sus músicos y de darles una formación espiritual y musical de acuerdo con las circunstancias y el ambiente de cada tiempo y lugar, pero otras no poseen los recursos.

Según la historia de la música, desde el período barroco la Iglesia ha fomentado abiertamente la presencia permanente de coros, grupos, y orquestas en sus celebraciones religiosas con el fin de atraer y conmover a sus fieles.

En la actualidad la mayoría de templos tienen sus ministros y ministerios de música, a los cuales les aseguran un sustento económico a cambio de cantar durante las diferentes manifestaciones religiosas.

E igualmente desde principios del siglo XVIIII vivimos el auge de los conciertos de música religiosa fuera del templo, primero en toda Europa y hoy en todo el mundo. Conciertos creados inicialmente para disfrutar de la música sacra cuando se cerraba la ópera durante el calendario litúrgico en la época de la Semana Santa y hoy como una forma eficaz de evangelizar la cultura.

Todavía hay quienes se escandalizan porque un músico de Dios cobra - ya sea poco, o mucho- por sus servicios o sus productos, puesto que ignoran los altos costos que conlleva realizar cada proyecto musical, o adquirir los recursos técnicos... entre otros.

Retomando las palabras de San Pablo si los músicos de Dios "siembran riquezas espirituales, ¿Será mucho que cosechen los recursos materiales" para su subsistencia"? Hemos visto con alegría que cuando el artista de Dios difunde los bienes espirituales con amor, fe, voluntad y razón; cuando hace honor al Señor con un trabajo austero y honrado; cosecha los recursos necesarios para desarrollar sus obras, confirmando las palabras de Cristo: " Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura" ( Mat, 6,33)

No obstante, San Pablo hace mención a estos músicos cuando afirma que si se cobra por anunciar el evangelio no tendría ningún mérito porque lo estaría haciendo "por obligación". Es decir, se estaría "cumpliendo con un oficio", con un trabajo.

En este caso, ¿La música no es un uso del mundo, un trabajo más del hombre? Al cumplir con este trabajo, bendito y sagrado, que Dios nos regala no estamos colaborando en la "Obra de Dios" "en el perfeccionamiento de su creación" ( TRABAJO. 378 Catecismo de la Iglesia Católica).

¿Acaso con el trabajo musical religioso no estamos desarrollando los talentos que el Señor nos regala para bien de todos?

¿Acaso cuando cantamos con amor a Dios, no estamos sirviendo a Cristo y a nuestros hermanos?

La Biblia nos habla de comer y de vivir del evangelio, pero describe... ¿Cómo obtenemos los alimentos, el vestido, el techo? No, porque el que conoce a Dios no se preocupa por esas cosas. Porque nuestro Padre sabe que necesitamos todo eso". Mateo 6 ( 25-33)

Bach, quien influyó en toda la música occidental, dejó un legado de 189 corales, 196 cantatas religiosas, 25 cantatas profanas, 7 motetes, 5 misas, 2 pasiones, 3 oratorios, entre otros. Sus obras son el reflejo de su interior, son la expresión de su fe y de su amor a Cristo, pero también son el producto del deber con su trabajo musical, del cumplimiento de un oficio digno.

Para terminar la reflexión sobre los músicos de Dios de tiempo completo, o parcial remunerados, debo advertir que la música es una profesión como cualquier otra que requiere estudio, tiempo y recursos económicos que sólo se adquieren mediante el trabajo y en la cual el artista puede formar la virtud de la solidaridad. Y "la solidaridad se manifiesta en primer lugar en la distribución de bienes y en la remuneración del trabajo". Catecismos de la Iglesia Católica 1940.

Por otra parte, tenemos a los músicos "donantes", que cantan gratis, o a los que cantan "por iniciativa propia". Músicos benditos de Dios que renuncian a los derechos que les da el evangelio, de ser mantenidos por la Iglesia. Esta es una muestra de desprendimiento que hoy muchos cubren con otros trabajos - arquitectos, médicos, ingenieros, educadores, publicistas, comunicadores... - para sostener a su familia. Así, como trabajó San Pablo por un tiempo fabricando tiendas de campaña y predicando la palabra de Dios. ( Leer hechos 18,3).

Cuando la donación musical es sincera, es realmente una ofrenda ante los ojos de Dios. Hablo de sincera, porque muchos regalan su trabajo y caen en faltas graves contra Dios, porque su intención es quitarle el puesto al hermano que está en x capilla, por envidia, o por obtener reconocimiento humano. Pero, cuando los músicos cantan el evangelio verdaderamente gratis... ¡¡Felices porque no se dejan "impresionar por las promesas del mundo, sino que gastan su vida en una labor artística muchas veces ingrata, y perseveran como si vieran lo que todavía no se puede ver"!!! ( Heb 11,27)

Queridos hermanos son dos opciones: cantar gratis sin esperar recompensa, o cantar la palabra de Dios valiéndome de los derechos que reconoce el evangelio. Leer 1. Corintios 9 (1-23)

Hermanos renovemos el don que recibimos de Dios. Oremos para que Dios nos de el discernimiento de la realidad económica y social que vive el músico de Dios para encarnarse en ella como verdaderos ministros de Jesucristo. Que el Espíritu Santo nos ayude a perseverar en nuestra opción de vida musical como un medio de comunicación para nuestro encuentro con Dios. Que su espíritu nos fortalezca y nos de un buen juicio. Que el Espíritu Santo nos ayude a valorar nuestro trabajo día a día.

Finalmente, lo que hagamos, hagámoslo "todo para Gloria de Dios" como decía San Pablo. "Dios no hace diferencia entre las personas, sino que acepta a todo el que lo honra y obra justamente sea cual sea su raza" 10 ( 34-35), su condición económica y social. O sino, fijémonos como el Señor sanó a Zaqueo, recaudador de impuestos y resucitó espiritualmente a Pablo, el perseguidor.

Queridos hermanos debemos ser transparentes y vivir en la austeridad como buenos cristianos. Pongamos "nuestra confianza en Dios y no en el dinero" (Lc, 12,22; 16,13). Si tu ves que alguien cae con su trabajo musical religioso en la simonía, o en la idolatría, hazle ver su falta con "espíritu de bondad". Oremos unos por otros para no caer en tentación.

Un abrazo fraterno para todos mis hermanos que trabajan cantándole a Dios y a su pueblo. Que nuestro gran modelo de trabajo y defensor de esta noble causa artística evangelizadora sea siempre Cristo, nuestro Señor. En comunión, Olga Cecilia.

Si tienes algún comentario lo puedes enviar a la Familia musical CONTACTO: Ocba@epm.net.co

cristomania10@hotmail.com



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