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Junio
del 2003 Segunda Semana
"LA
AMISTAD"
La amistad
es una de las relaciones más anheladas y al mismo tiempo
más difíciles de compartir para el ser humano, porque
se siembra como un amor pleno, en una tierra desconocida, al cual
se abona a través del tiempo, con respeto, consideración,
fe y con pasión espiritual.
Uno de los mayores problemas de nuestra época contemporánea,
es el vacío de muchas personas por no poseer amigos, de
no saber como mantener una relación tan pura, pero tan
llena de conflictos, porque como toda situación humana,
se basa en el deseo implícito de dar y recibir.
La vida,
es como un tren en el cual hay varios vagones, algunos de ellos
están vacíos, son nuestros momentos de soledad,
que pueden ser voluntarios u obligados por las circunstancias,
en ocasiones eso permite reencontrarnos con una parte de nosotros,
que habíamos dejado olvidada, en algún rincón,
otras veces nos alimenta la necesidad de sentir a las personas
amadas.
Hay vagones,
llenos de personas, con las cuales no interactuamos o lo hacemos
levemente, pueden ser parte de nuestra vida, fugazmente y con
una importancia tremendamente limitada o sin importancia en absoluto,
a ellos, los guardamos en recovecos de nuestra memoria.
Otros vagones
nos muestran a aquellas personas, que van a incidir en nuestra
vida, que son con quienes vamos a intercambiar sentimientos, sensaciones,
emociones, dudas, errores y aciertos, son nuestros tutores, maestros
o mentores, nuestros amigos, aquellos que iluminarán nuestro
camino, con quienes nos vincularemos mas allá del tiempo
y la distancia y que eventualmente nos colocarán obstáculos
en el mismo, que nos ayudarán a crecer, aunque en ese momento
no entendamos sus razones, son quienes ocuparán un espacio
importante, no solo en nuestra memoria, sino en nuestro corazón,
desafortunadamente, no permanecerán a nuestro lado durante
todo el viaje, muchos van a bajar en cualquier estación,
con dolor diremos, que no infrecuentemente de forma apresurada.
No se puede
precisar, un orden en los vagones, sería no solo una actitud
equívoca, el darle importancia, mas a unos que a otros,
porque todos son básicos, para que el ser humano, pueda
crecer, nadie anhelará hacer realidad sus fantasías,
si estas se limitan de forma tal, que el horizonte, es simplemente
una palabra sin significado.
Así
diremos, que hay vagones, donde Dios, nos brindan el regalo del
amor, con todos los sufrimientos y alegrías que nos depara,
hay personas que sólo se permitirán conocerlo superficialmente,
porque no se atreven a entregarse, a despojarse de todas sus defensas
y hay otros, que prefieren correr el riesgo de sufrir, si creen
en la posibilidad de conocer la felicidad, igualmente este vagón,
será abandonado por una o más personas.
Así
llegamos a la conclusión inequívoca, de que todos
necesitamos tener amigos, alguien con quien podamos contar en
los momentos difíciles, una o varias personas, con quien
compartir nuestros secretos, sin la sensación limitante
de un juzgamiento inmediato, personas que nos abran las puertas
de su corazón, sin que en un momento dado, eso les ciegue,
por su propia necesidad de ayudarnos, a la razón, pero
también dispuestas a matizar una reacción, con la
suavidad que sólo da, el sentir nuestras penas, como suyas.
El miedo,
siempre nos paraliza, el temor logra, que eventualmente digamos
medias palabras, cuando queremos explayarnos, que no sepamos cuando
decir te quiero, gracias por estar
ahí, gracias por entender, por hacer más
liviana la carga que un problema conlleva, sin tener que necesariamente
resolverlo.
Un amigo,
es esa persona, que nos escucha atentamente, que conociendo nuestras
debilidades, nos da una mano para seguir caminando, que nos ofrece
su hombro para apoyarnos y soporta nuestras reacciones, si sus
palabras o su actuar, no es exactamente la que esperábamos,
aunque el tiempo, nos haga descubrir luego, que no precisamente
estábamos en lo cierto pues nos dejábamos arrastrar
por nuestras necesidades, fantasías, pasiones o deseos.
Quien
encuentra un amigo, encuentra un tesoro como dice la
hermana Glenda. Una frase que resume exactamente el significado
de la amistad, tener un verdadero amigo nos pone más cerca
de Dios, solo la amistad exige y permite la solidaridad, la confianza,
el desprendimiento, tolera las equivocaciones y acrecienta nuestras
virtudes, algunas veces los amigos se equivocan, en su afán
de disminuir nuestra pena, de despejar nuestras dudas, de expandir
nuestras limitaciones, pueden tomar decisiones erróneas,
tratar de conducirnos por el lado equivocado de la vereda, por
el apresuramiento, por la desesperación, por el experimentar
nuestras sensaciones, quizás porque las perciben como conocidas,
pero son todas estas manifestaciones, las que aumentan en miles
de veces, el valor emocional, que esa persona puede tener en nuestra
vida.
Como podemos
ver, no hay suficientes palabras, ni frases bonitas, que puedan
expresar el agradecimiento eterno, para aquellos, a los que orgullosamente,
llamamos amigos, su presencia engrandece nuestras victorias y
aminoran el dolor en nuestras derrotas, su compañía,
puede ser la diferencia, entre poder llorar sin temor y el tener
que fingir nuestras tristezas y aunque no podamos en un momento
dado, desprendernos de todas nuestras limitaciones mentales, eventualmente
si nos podemos alivianar de ellas.
Espero que este artículo, les facilite a muchos expresar
sus sentimientos y sembrar en otros el deseo infínito,
de experimentar, el valor de la amistad.
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