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Noviembre
del 2002 Primera quincena
"EL
AMOR Y LA FE EN LAS OBRAS SE VE"
Un conocido
refrán nos dice que "el amor y la fe en las obras
se ve".
De ese modo
se destaca que el verdadero amor es algo más que un sentimiento.
Es un principio vital que se demuestra y que se expresa en la
conducta de cada día.
A veces corremos
el riesgo de empalagar el oído de quienes llamamos seres
queridos con muchas palabras bonitas que quedan sólo en
eso, en palabras.
En efecto,
la grandeza del cristianismo no está en sus ritos y formas.
Por sobre la majestuosa sencillez de sus enseñanzas y la
insuperable inspiración de sus promesas, la fe cristiana
se apoya en la base insustituible de la vida del Señor
Jesucristo.
La vida de
Jesús en este mundo fue plena de amor, de un amor vivo
y profundo que se demostraba constantemente en buenas obras. Vivió
haciendo el bien.
Deberíamos
preguntarnos con honestidad, ¿qué tal es nuestra
vida? ¿Nuestro amor a Dios y al prójimo, es algo
más que una frase en nuestros labios? ¿Qué
dicen nuestros hechos?
Únicamente
el alma que está unida por la fe con Cristo Jesús,
podrá tener una vida fructífera, o sea, una vida
llena de buenas obras. Sin él, nada bueno se puede hacer.
El Señor Jesucristo es la única fuente de amor verdadero,
de ese amor que se demuestra.
A la vista
del cielo sólo vale el amor que se manifiesta por los hechos
y, por otro lado, sólo valen los hechos que son impulsados
por el amor.
Que Dios
te bendiga, para que tu vida sea ahora mismo inundada por el Espíritu
de Jesús.
No dejes
de escribirme en meritxellsabate@hotmail.com
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