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Agosto
del 2002 Primera quincena
"En
la sombra de un árbol
"
El
verano es un buen momento para sentarse en la sombra de un árbol.
Es
un ambiente agradable lleno de vida que nos invita a levantar
el corazón y la mente hacia el Señor. Este arbol
nos acoje para ayudarnos hacer un momento de Oración, porque
es como una imagen de
nuestra vida.
Esta
bien sujeto a la tierra, pero crece hacia arriba, mirando el Cielo,
buscando la luz que necesita para vivir.
Nosotros
los crecientes, no podemos dejar de tener los pies en la tierra,
pero tambien necesitamos mirar al Cielo, o sea hacia Dios, de
donde nos llega la luz que llena de Esperanza nuestra vida.
El
árbol nos da muchas cosas positivas: produce fruto que
nos alimenta, regenera el oxígeno que purifica la atmósfera,
nos da sombra que calma el calor......
¿Nos
hemos preguntado, si nosotros producimos también buenos
frutos? Amor, Esperanza, Amistad, si generamos buen ambiente,
si sabemos hacer la vida mas agradable a los demas.
El
árbol se alimenta gracias a la sabia que llega a todas
las ramas y hojas. Si no recibieran este alimento moririan. Es
imagen del Espíritu que llebamos dentro que alimenta nuestro
cuerpo con la vida de Dios que nos hace hombres y mujeres nuevos.
El
árbol despues de muerto todavía es útil:
se hacen utensilios, o leña para protegernos del frío.
¿Qué recuerdo voy a dejar yo en este mundo después
de muerto?
Si
he Amado a los demás, mi palabra y mi ejemplo estarán
y seguirán siendo una luz y una fuerza positivas para las
personas que me hayan conocido.
Por
último recordemos que el árbol, no tiene siempre
la misma imagén. En la primavera esta lleno de hojas y
flores. En verano nos da sus frutos. En otoño empieza a
perder hojas. En invierno se queda seco,
como si estuviera muerto, pero solo lo parece, porque la sabia
que lo alimenta permanece en su interior y cuando vuelve la primavera
le nacen nuevas hojas y flores.
¡
Que fuerza tiene la vida !
Tambien
nuestra vida pasa por diferentes etapas. Necesitamos que nos caigan
hojas, se sequen las flores y nos llegue algún invierno.
No nos asustemos : Es la condición necesaria para renovarnos
y poder
dar nuevos frutos.
Hablemos
confiadamente con el Señor. Seguro que encontraremos la
Paz.
Me gustaría
tener la oportunidad de saludar en esta columna a Julio Hernández,
agradecerle por todo el trabajo que esta realizando en Cristomania
y mandarle un fuerte abrazo. Julio, estoy muy satisfecha de haberte
conocido y de haber podido intercambiar diálogo contigo.
Ayudanos a seguir luchando por este portal, como tu lo haces,
ya que con tu ayuda todos podremos formar parte de él.
Gracias.
Alguna
sugerencia, no dejes de hablarme en: meritxellsabate@hotmail.com
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