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Abril
del 2002 Segunda quincena
"Quien
busca encuentra"
Hablar
de religión siempre ha sido un tema delicado, especialemente
si lo hacemos en un continente tan diverso y multicultura como
es Europa.
No
todos somos igules, las personas somos muy parecidas y a la vez
diferentes unas de otras. En nuestra sociedad, la desigualdad
social produce numerosos problemas de convivencia: no es fácil
que los grupos humanos respeten unas mismas leyes y acepten unos
principios morales comunes. La religión es un aspecto recibidor
de tal desigualdad. La fe, la creencia en Dios, hoy día
es muy difícil.
La
mayoría de los jóvenes son indiferentes a la dimensión
religiosa de sus vidas.
Cantidad
de ellos "sólo miran las cosas de la tierra"
el triste fenómeno del materialismo.; negando por tanto,
lo espiritual: niegan a Dios, los ángeles, el alma humana,
la fe, la esperanza, la caridad, el poder de los sacramentos,
en una palabra, lo sobrenatural y lo naturalmente espiritual.
Para ellos solo existe, lo que se puede percibir por los sentidos,
lo que se puede ver, oler, oír, gustar, palpar. Se olvidan
que: "Lo esencial es invisible, para los ojos". Como
decía San Pablo: "Las cosas visibles son pasajeras,
pero las invisibles son eternas" (2Co. 4,18)
Unos
dicen que Dios no tiene nada que ver con los hombres, es decir,
nada se puede vincular con Dios... Pero sin embargo, ellos mismos
son los que, cuando sufren se dirigen a Dios, piden a él
para resolver sus problemas, sus dudas, sus temores. ¿Por
qué si para ellos no hay Dios?
Son
adolescentes, peregrinos, andantes, que caminan por senderos osbcuros,
caminan con los ojos cerrados a la luz del Señor, necesitan
atravesar las calles de la vida, pero no quieren descubrir el
amor de Dios.
Entre
estas personas, que no conocen, no quieren experimentar a Dios
en sus vidas, no le quieren alcanzar la fe y compartir con aquellos
que lo necesitan, se encuentran aquellos jóvenes que están
llamados a transmitir el amor de Dios y construir una civilización
de amor y paz entre la humanidad.
Existen
grupos católicos, pastorales, jóvenes que proclaman
la palabra de Dios, por el mundo, dando a luz a los valores y
cualidades. Personas que desarrollan su servicio en cualquier
campo desde el Señor los mande.
Dios
te ama a ti, te acepta incondicionalmente, como tu eres. Te ama
por lo que eres, no por lo que tienes o sabes hacer. Eres hijo
de Dios, hecho a su imagen y semejanza.
Como
Padre, siempre está pendiente de ti y te cuida en todo
y en cada aspecto de tu ser y tu vida.
¡Anda, escúchalo, siéntelo, es tu Padre!
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