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Abril
del 2002 Primera quincena
"Hablame
Señor ..."
En
muchos momentos nos planteamos de preguntar: ¿En dónde
está Dios? ¿Cómo lo puedo escuchar? e incluso
decimos ¿Puesdo sentir a Dios?; el hombre quisiera sentir,
experimentar, palpar, sobre todo en dificultad.
Estamos
acostumbrados a verificar calculando, a probar por experiencia.
Estamos acostumbrados a nuestra lógica (cuando nos movemos
por ella y no por apasionamiento o impulsos)
Así
quisiéramos encasillar a Dios en nuestros esquemas mentales,
e incluso queremos comprender totalmente su misterio y posiblemente
manipularlo intentado que Él cumpla nuestras curiosidades.
A
Dios lo palpamos, lo experimentamos, pero no a través de
apariciones ni manifestaciones que sacien nuestra curiosidad.
A
Dios lo vemos y nos habla en los acontecinientos de nuestra vida
personal, no solamente en las alegrías, sino también
en la enfermedad y el dolor. Es cierto, Dios no quiere el mal,
pero es palabra suya enterpelente y que exige de nuestra parte
una respuesta. Muchos de estos acontecimientos son parte de nuestra
fragilidad.
Dios
habla hoy en el hermano porque Él nos ha hecho a su imagen
y semejanza. Por tanto, el que sirve al hermano, sirve a Dios
(Mateo 25, 40)
Sin
duda Dios habla en la Biblia que es su palabra. ¡Leámosla!¡Vivámosla!¿Meditémosla!
¿Dios
habla hoy? Sí, y lo hace en todo momento.
El
hombre de fe, el hombre de mucha fe será quien más
tenga sensibilidad para captar la voz de Dios a través
de estos medios y en todos los detalles de nuestra vida.
"Señor
aumenta nustra fe..." una oración que tenemos que
intesificar.
Deja
que Dios hable. Deja hablar a Dios a través de ti.
Ánimo,
el Señor tiene mucho que decirte y enseñarte, es
nuestro máximo, es Él, El Señor.
Sí,
Dios te habla hoy y no te abandona en ningún momento.
Ahora,
háblale tú a Dios.
meritxellsabate@hotmail.com
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