|
entrevistas
julio
de 2000
"Lucero
Franco"
La fidelidad de Dios"
¿Lucero,
de que forma podrías definir la fidelidad de Dios?
Bueno, la
fidelidad de Dios es inmutable, es decir no depende de si
te portas bien o mal, si sacas buenas calificaciones, o
si escribes una canción muy buena, no; la fidelidad de
Dios, no la obtienes por tus méritos por que en realidad
lo poco bueno que hacemos no es por nosotros mismos, sino por
los dones que hemos recibido de Él, por lo tanto no nos
podemos gloriar de nada de lo que hacemos. La fidelidad de Dios
no es otra cosa que la manifestación pura de su amor hacia
nosotros en el cumplimiento de sus promesas. Él es el único
que siempre va a estar contigo aún en los momentos más
difíciles de tú vida. Es curioso, pero cuando más
solos nos sentimos en medio de los problemas, es cuando más
cerca está de nosotros, porque Él sabe que es cuando
más lo necesitamos. El prometio enviar al Paráclito
y lo envío, prometio estar donde dos o tres estuvieran
reunidos es su nombre y lo está. En verdad que Dios es
el único que cumple todas sus promesas.
Santa
Teresita del Niño Jesús, en una ocasión siendo
una niña, sufrió una desilusión por la traición
de una amiga. Años mas tarde Teresita escribió:
No pondré más mi amor y mi confianza en seres
tan inconstantes. Por lo que Teresita sabía que el
único constante en su amor y fidelidad es Dios.
¿De
qué manera se ha manifestado la fidelidad de Dios en tu
vida? Desde
antes de nacer. El Señor al permitir que yo fuera engendrada
en el vientre de mi madre, me dio la promesa de la vida y me dio
un cuerpo y un alma, esa fue la primera de sus promesas
y la cumplió. Después en el catecismo aprendí
que Dios nos ama y que estaría con nosotros, cosa que también
cumplió porque me encuentro totalmente sumergida en su
amor y solo quiero descansar en Él.
Hubo muchos
momentos en mi vida en que sentí la soledad, pero no porque
Él me hubiera abandonado, sino porque yo me aleje de Él.
Yo ya le había conocido, pero la seducción del mundo
fue más atractiva para mí. Comenze a dejarme guiar
por lo que la gente decía que se debía hacer si
querías pertenecer a un determinado circulo, en mi caso
el rock. En esos años, asistía a misa casi roboticamente,
no por que sintiera amor por el Señor. No me acorde de
Él, hasta que mi vida se fue en picada y a cada paso que
daba solo me hundía más y más.
Hasta
que una noche, cansada y sin fe dije llorando en mi cama: Señor
ya no puedo más, abrázame, yo ya no puedo seguir
así. Inmediatamente el Señor, mando su auxilio y
sentí su abrazo, no te estoy hablado de que su respuesta
tardo meses, días o años, su respuesta fue en segundos
y me inundo de paz e hizo pasar por mi mente todo lo que
podría hacer si yo lo quería, me hizo sentir el
amor que me tenia por medio de mi familia y amigos y me dijo:
¿Por qué no sueñas conmigo como lo hacías
antes? Quédate conmigo yo soy el único que te puede
amar como tú lo necesitas.
Desde
ese dia, le entregué mi vida, y créeme que El solo
estaba esperando a que dijera que sí para hacer en mi vida
maravillas. En este tiempo he llegado a la conclusión de
que es más grande el deseo del Señor de amarnos,
que nuestro deseo de dejarnos amar por Él. Es triste pero
creo que así es.
¿Podrías
decir que el cantar para el Señor, es la realización
de alguna de sus promesas? Claro
que sí, antes de caer en ese estado de depresión,
yo había anhelado con todo mi corazón cantar para
el Señor, escribir canciones, aprender a tocar la guitarra;
incluso trate de ingresar al conservatorio pero por mi edad ya
no pude, mis días y mis noches se concretaban en soñar
cantar para Él. Pero, pasó el tiempo y no sucedió
nada, lo curioso es ahora que lo reflexiono, que en realidad ese
sueño nunca murió, solo estaba dormido.
Cuando
yo soñaba todo esto tenía 16 años, ahora
tengo 24 y doy testimonio de su fidelidad. Yo nunca le pedí
que quería ser cantante y mucho menos escribir canciones,
yo no sabia que Dios concedía cosas siempre y cuando fueran
buenas para ti y si las pedías de corazón. Por eso
nunca se lo pedí, pero él es un padre y como tal
sabía mis deseos y los considero buenos. A los 20 años
comencé a escribir canciones y ahora no puedo ni quiero
parar de hacerlo, se ha convertido en mi forma de oración,
me ha unido más a Él, pero la alegría más
grande es poder compartirlo con la comunidad y que sea para edificación
de su Iglesia y así darle Gloria.
¿
Quieres agregar algo más? Sí,
a los muchachos, que se atrevan a soñar y que den rienda
suelta a su entusiasmo, porque es El mismo Jesús quien
pone ese entusiasmo en ellos, en algunos es mayor en otros menos,
pero a cada uno le motiva de acuerdo a su personalidad y dones.
No se desanimen si las cosas no les salen en el tiempo que las
planearon o tal y como las planearon, piensen que si es bueno
para su crecimiento en el Señor, El se los dará
a su debido tiempo cuando lo valoren y no lo despilfarren y sepan
compartir, pero si no es bueno el no se los dará. Ustedes
no se mortifiquen pensando en qué es lo que el Señor
quiere de ustedes, solo déjense amar y ustedes podrán
identificar cual es la voluntad de Dios ¿cómo identificar
la voluntad de Dios?, pues muy sencillo: cuando lleguen oportunidades
que ustedes no esperaban que los invitan a tener una vida espiritual
más profunda para un mayor acercamiento al Señor,
ahí esta su voluntad. El Señor no esta en las cosas
complicadas, no esta en el bullicio, en las grandes masas, en
los proyectos costosos o en cosas que te saquen de su paz, él
esta en cosas sencillas, en lo que pareciera insignificante a
los ojos del mundo. Por lo tanto no lo busques en las cosas del
mundo, búscalo en el silencio de tu corazón, por
que Él estará ahí siempre esperándote,
no importa cuanto tardes, para el siempre serás su niño
de ojos tiernos. Recuerda Dios es el único que cumple sus
promesas, es el único fiel en amor. No busques en vano,
solo búscalo a Él.
|