|
 
Marzo
de 2003
"¿POR
QUÉ MATARON A JESÚS?"
La
muerte de Jesús fue una consecuencia lógica de su
vida y su predicación.Lo matarón porque molestó
y defraudó.Molestó a los poderosos y defraudó
al pueblo. Para los poderosos las actitudes de Jesús eran
revolucionarias y peligrosas: nuestro hermano era verdaderamente
una amenaza, pues de alguna manera "cuestionaba"
los tres aspectos más importantes de la religión,según
la entendían ellos: el sábado,la ley y el templo.En
rigor no era que lo cuestionara, sino que recalcaba que por encima
de todas las cosas, incluidas aquellas consideraciones, el hombre
debía amar y servir.
Esto
se hacía más dramático cuando en sus explicaciones
comparaba a pobres y pecadores con los fariseos con los fariseos
y religiosos. Defendía a los débiles y retaba a
los poderosos que se creían santos simplemente por respetar
las formas religiosas.
Como es lógico y habitual, los poderosos, a corto plazo,
siempre pueden más que los débiles. En la historia
es frecuente que se mate a aquellas personas cuyas voces se quiere
callar porque resulta incómodas, porque revelan la carroña
humana que muchas veces se enconde detrás de las jerarquías,
de las ostentaciones, de la soberbia y el orgullo.
Este
fue el caso de muchos profetas de ayer y de hoy, y fue también
el caso de Jesús. muchos de sus seguidores corrieron y
correrán la misma suerte.Muchos de sus seguidores corrieron
y correrán la misma suerte.Recordemos el asesinato de Monseñor
Romero, los seis jesuitas de El Salvador y tantos otros, sacerdotes,
religiosos y laicos que fueron y serán objeto de persecusiones
e injusticias por causa de Dios.
"Les
hablo de todo esto para que no se vayan a tambalear. Serán
expulsados de las comunidades judías; más aún,
se acerca el tiempo en que cualquiera que los mate pensará
que esta sirviendo a Dios. Y actuarán así porque
en verdad no conocen ni al Padre ní a mí" (Jn.
16,1-3)
Jesús
no fue diplomático, cuando no debió serlo. Sus denuncias
y acusaciones fueron fuertes y públicas; a cada día
se hacía más peligroso convivir con Él. Por
eso muchos de sus discípulos le abandonaron y los poderosos
le odiaron hasta crucificarle.
¿Qué
denunciaba Jesús? podríamos destacar estas dos cosas:
La opresión al pueblo y una religión cuyo Dios era
la ley. Jesús habló con mucha claridad sobre todo
esto y se lo dijo de un modo muy fuerte a los fariseos.REcordemos
sus palabras: "Por eso ¡hay de ustedes, maestros
de la Ley y fariseos hipócritas! Ustedes cierran a los
hombres el Reino de los cielos. NO entran ustedes noi dejan entrar
a los que se presentan" (Mt 23,13)
Las
dos cosas, leyes y religión, al final eran una misma, ya
que ambas se utilizaban para oprimir.
Hay
en algunos la idea de que Jesús murió de esta forma
para cumplir la voluntad del Padre, pero esto no es del todo correcto.
El Padre no quería que Jesús muriera de este modo,
porque Dios no puede desear la injusticia. Lo quisieron los fariseos,
los sacerdotes, Pilatos. El Padre nos hizo el milagro de salvarlo
de sus verdugos, dejo que fueran libres e hicieran la historia
a su manera.
El
Padre sí quiso que Jesús predicara la verdad y denunciara
el pecado como lo hizo, aunque esto le fuera a costar la vida.
Cuando
murió, sus asesinos creyeron que con Él morirían
también sus ideas y sus proyectos, pero no fue así,
porque la vida de Jesús no terminó con la cruz,
sino que más bien se perpetuó a través de
ella.
Por:
Equipo Cristomania
|