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Abril
de 2002
"La
pobreza del músico de Dios"
Recordemos
la recomendación de Jesucristo a sus discípulos
en el Sermón de la Montaña: "Bienaventurados
los pobres de espíritu... " Esto quiere decir según
San Agustín, "no los pobres en riquezas, sino en deseos"
(S53A,2) ó " el pobre de Dios lo es en el alma, no
en la bolsa (CS 131,26)
Soy una mujer
que le canta al Señor con la voz y con la vida. No sé
qué es vivir en la pobreza material, porque hasta el momento
he tenido lo necesario para la subsistencia de mi familia y la
mía propia, gracias a Dios!!!. Pero tampoco sé que
es la abundancia, tal vez porque eso puede dañar mi espíritu.
¿Qué
significa ser un artista pobre de espíritu? Los artistas
pobres de espíritu son aquellos que demuestran humildad,
piedad, que comparten sus dones con los necesitados, que enseñan
y dan de lo que saben y tienen a los demás. Que lo que
ganan con su trabajo artístico se revierte en la evangelización
musical y en obras solidarias.
En un artista
humilde no cabe la soberbia, la vanidad, el orgullo y la vanagloria.
Cuántos artistas se creen intocables y sagrados, por sus
talentos y su profesionalismo artístico. Estos artistas
son pobres en el alma, porque no reconocen que lo que son, ha
sido por obra del creador y no por mérito propio.
En el camino
a la santidad, los artistas que renuncian a todos los bienes materiales
son "almas grandes", como San Francisco de Asís,
poeta que le cantó a la vida, a la muerte y a la todo lo
creado por Dios.
Pero, en
el proceso transformador del arte se necesitan los recursos para
concluir una obra teatral, pictórica, musical, arquitectónica,
entre otros. Los medios son necesarios en la producción
de obras. De lo contrario, un Miguel Ángel no hubiera podido
pintar la capilla Sixtina, o Palestrina no hubiera desarrollado
la genialidad musical que Dios le regaló y que aplicó
como "Maestro de Capilla" en la Basílica de San
Pedro, en Roma.
Un artista
de Dios pobre es aquel que vive en la austeridad. Como lo dije
anteriormente, vivir en la austeridad no significa prescindir
de los medios necesarios para transformar con esfuerzo y trabajo,
la naturaleza que Dios le dio al ser humano. Es indiscutible,
que en el proceso de un producto artístico final se necesitan
de conocimientos y de medios, los cuales se adquieren de acuerdo
con la historia musical del hombre, con trabajo remunerado en
especie o en dinero.
Músico
de Dios: ¿ De qué te sirve padecer la pobreza material
si puedes caer en la codicia, o si tu corazón se consume
en los deseos?
Qué
es mejor: ¿Ser un artista humilde de corazón o un
artista pobre, soberbio, y lleno de orgullo?
Aprender
a ser pobres es aprender a ser piadosos y humildes de corazón
a ejemplo de la Santísima Virgen María. El cristiano
comprometido con la evangelización artística debe
crecer en virtudes como la docilidad, la piedad, la fe, la caridad
y la fidelidad a Dios. Estas son las verdaderas riquezas, además
de todos los dones y talentos recibidos, que nadie nos puede robar
y que se llevan a la vida eterna. En Comunión.
Olga.
Familia Musical CONTACTO.
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