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artículos
mayo
de 2001
"La
música y la familia"
"Lástima
que seas de otro", "Mentiras"; "Quiero amanecer
con alguien", "Dos mujeres un camino"...
son algunos de los edificantes títulos de canciones que
entorpecen nuestro difícil concepto de lo que es la familia...
lo único que nos trae a la mente es el buen negocio que
se puede hacer con los problemas familiares, volviéndolos
centro del amarillismo para poder vender...
"Cantar
canciones a un corazón dolido es como echar vinagre en
una herida o quitar la ropa en tiempo de frío" La
mayor parte de las canciones del vulgo popular son deprimentes
o al menos incitan a la depresión y a la falta de ánimo.
Sugieren que "no vale nada la vida", la publicidad se
aprovecha de ello.
En
muchos de los casos no está sólo el hecho de las
letras de las canciones, sino el estilo de vida que predomina
en los intérpretes de estas canciones. No se pide santidad
en las personas que producen música, sólo un poco
de criterio y algo de coherencia.
En
todas las familias los gustos se hallan divididos los gustos musicales,
repetidamente se escuchan frases tan tiernas como: "ya apaga
ese ruidajo que está por toda la casa", "ay apá,
tú y tu música". En gustos se rompen géneros
y la humanidad ha generado tantos ritmos que casi sería
difícil pensar en alguno muy distinto a los demás.
Lo grave no es que nos gusten ritmos o estilos de música
distintos; la problemática viene cuando se divide a la
familia en sus conceptos y contenidos. Además de acentuar
los problemas familiares y personales, no se propone ninguna solución
para esto.
Alice
Cooper, (rockero famoso hijo de un predicador cristiano) decía:
"Los jóvenes me aman porque sus padres me odian, el
problema no soy yo". Esto no es sino otra prueba sumada a
la lista de cosas que los jóvenes hacemos por rebeldía.
Joven,
no definas a tus padres como arcaicos o anticuados por el simple
hecho de no escuchar lo que tú escuchas, porque aunque
pudiera ser cierto en muchos estilos, en otras cosas, ellos muchas
veces pueden escuchar mejor que tú.
Se
trata de usar todo el criterio posible para saber qué tipo
de música hace bien o mal a nuestras familias. Hay que
alimentar la capacidad de pensar. El Papa Pablo VI decía
a los jóvenes: "Jóvenes piensen en lo que quieran,
pero piensen..."
*Tomado
de "Ser"
Prod. Dynamis. 1994
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